El padre de la criatura

Desde que nacemos nos asignan unos roles, nos gusten o no. Por muy progresista que te consideres o por mucho que hayas viajado o hecho en el mundo, has nacido y crecido conociendo la realidad de cierta manera. Nuestro subconsciente almacena, archiva esa información y la maneja cuando menos te lo esperas. En nuestro mundo el rol de los géneros está muy marcado: si naces niña naces niña y si lo haces niño pues eres niño, cualquier alteración a este modelo ocasiona problemas al sujeto. Y este juego de roles afecta a su vez a los roles familiares.
El embarazo y el parto son una dura prueba a esos roles establecidos. Muchas parejas dan por supuesto que el hombre va a ser sensible, cuidadoso, atento, valiente, que va a tener las respuestas, la fortaleza…y que la madre va a querer a su bebé nada más nacer, que sonreirá mientras da a luz en silencio, claro, que será todo dulzura y buenas formas…
Cuando uno o una se da cuenta de que eso no es así entonces hay problemas y discusiones y tensiones. Y eso se evita no cediendo al subconsciente ni a los roles. Nadie nace preparado, todos aprendemos. El embarazo y el parto son caminos llenos de recovecos que hay que llenar con amor y paciencia. Es importante hablar de todo lo que se siente sin parar, compartirlo. Alguien dijo que la familia nace en una sala de partos. Y no le falta razón. Algunos tienen la fortuna de formar su familia antes, otros lo harán después, pero sí que es cierto que es un momento único, que recordaréis toda la vida. Os voy a dar la receta para un buen embarazo y parto y es muy muy sencilla….tacháaaaan!!!: ambos tenéis que usar la combinación que usasteis para concebir ese bebé, esto es la pócima mágica del romance:

ella: deshinibida, tranquila, protegida, que se sienta el centro de atención, que confíe en su alrededor, que se sienta segura en un ambiente íntimo

él: que la cuide, la proteja, que haga posible que ella se sienta segura, desinhibida, tranquila…

Para que ambos estéis tranquilos y podáis conseguir el ambiente del romance en el parto y durante el embarazo me temo que hay que luchar contra muchos fantasmas del subconsciente, lo importante es no desanirmarse y aprender, pero no de libros y revistas sobre embarazo, sino aprender el uno del otro, dile lo que te haría sentir bien y él que haga lo mismo contigo. Hablando, compartiendo y trabajando juntos es como se forman los cimientos de una familia que os haga feliz. Y así de fácil, hablando y compartiendo, se evitan muchos dolores y no pocas depresiones postparto (aunque las causas de estas últimas no deben trivializarse y pueden afectar a mamis sanas y felices a priori).

Recuerda: Romance. Y la unión hará la fuerza.

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