El destino y yo

No. No podemos controlar el destino. Podemos elegir entre caminos, qué comemos, con quién salimos, qué decimos o qué no…podemos encauzar nuestra vida de una forma u otra, pero siempre con el destino merodeando.
Cuando estás embaraza pasa lo mismo. Sigues, igual que cuando no estabas embaraza, a virtud de lo que en Filosofía llaman “el devenir”.
¿Vale la pena pensar en negativo, en todo lo malo que puede acontecerte? Eso depende de cómo hayas sido antes (si eras proclive a los pensamientos catastróficos entonces tienes muchos boletos de pasar un embarazo y parto lleno de ansiedad y malos augurios) y de cómo te condicionen los demás, la sociedad, etc, ante el parto y embarazo. Igual que en el resto de tu vida y en las situaciones que has vivido, te habrás dado cuenta que de nada sirve preocuparse, tener dolor de estómago, sudar en exceso, en definitiva pasarlo fatal pensando en algo que podría pasar o que iba a pasar. Haya pasado o no tu mala actitud ante ello, no ha cambiado la situación y muchas veces incluso la ha empeorado.
Y ahora piensa en aquellas ocasiones en las que veías todo con buenos ojos, estabas preparada, te sentías en calma y en control.
La situación probablemente era la misma pero tú eras distinta después de ella.
Esa es la diferencia entre tener miedo a no tenerlo. Que lo sufres o no.
Lo demás es devenir.

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2 thoughts on “El destino y yo

  1. Cuánta sabiduría, querida doula. Todo lo que acontece a nuestro alrededor, está embadurnado de espíritu…y todo lo que decidamos que sea: bueno o malo, depende de lo que queramos que sea ese espíritu: positivo, conciliador con lo que acontece o al contrario..cargado de pesadumbre y negatividad. Me ha parecido estupendo este artículo que nos hace reflexionar en cómo queremos que sea una de las cosas más importantes de nuestra vida: crear más vida.
    Gracias por ayudarnos a reflexionar..a mirar un poquito más allá

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