Algunos piensan que los bebés vienen al mundo cargados de ganas de hacernos infelices y crearnos problemas. Uno de los mitos más conocidos es la creencia de que los bebés lloran porque tienen que llorar o para jorobar a los que les rodean. La lógica y la ciencia nos dicen que los bebés expresan por medio de signos lo que no pueden expresar con palabras. Pensar que un niño llora por que sí es tan peligroso como pensar que tú lo haces de la misma forma. Imagina que lloras (porque estás triste, te has hecho daño o necesitas algo que no puedes expresar con palabras) y no solamente no acuden a ver qué te pasa si no que además cierran las puertas para no oírte. Y ahora imagina que eso te lo hacen nada más llegar a este mundo, en tus primeros meses de vida. ¿Cómo vivirías en este mundo a partir de ahora? Tendrías miedo a expresar lo que sientes, tendrías miedo a no ser adecuado en tu medio…tendrías miedo.
La ciencia nos demuestra que las crías humanas, al igual que otras crías, tienen un mecanismo de supervivencia que se activa cuando ellos presienten que algo va mal. Cuando una cría llama a su madre, en el caso humano llorando, y su petición es ignorada, la cría teme lo peor: que su madre ha muerto, que está solo/a, que no va a sobrevivir porque, para una cría, su madre es alimento, protección y refugio. Lo es todo.
Se dice que a los bebés que se les deja llorar llega un momento que se agotan y se duermen. La explicación científica es distinta. Los bebés que lloran y no son atendidos terminan desconectando del medio, es decir, se apagan, se quedan en letargo guardando todas sus energías. Han llorado tan fuerte para avisar a su madre y no han recibido respuesta que desconectan todos sus sistemas para reservar las energías que les quedan viendo la proximidad de su muerte (por inanición, devorados, etc). Está demostrado científicamente que los bebés en ese estado de letargo desconectan de tal manera todos los procesos corporales para guardar energía que frenan incluso el crecimiento durante esos períodos.
En el terreno psíquico los daños son aún mayores. La autoestima de tu hijo/a queda dañada desde sus primeros meses de vida. El mensaje que recibe es: no vales la pena, todo lo demás es más importante que tú. Si no reparas ese sentimiento tu hijo/a seguirá creciendo y no sólo tendrá problemas para encontrar su lugar en el mundo y sentirse a gusto consigo mismo, sino que tendrá que buscar otros medios para llamar la atención de los demás (agresividad, pasividad, etc.)
Haz la prueba. Calla a tu hijo/a. Atiende sus necesidades. Algunas veces no sabrás por qué llora pero que estés ahí, que lo mimes, que le ayudes, que busquéis juntos la solución le graba a fuego “te queremos, estás protegido/a, nada te va a pasar”.
Notarás además que cuando tu bebé llora, tú misma empiezas a encontrarte mal. Tus instintos te llevan a proteger a tu cría.
El fin último de la maternidad o la paternidad es que tus hijos/as sean independientes, no sólo físicamente sino también psicológicamente.
Trátalos con respeto. Por el bien de todos. Sigue tus instintos.



Este artículo esta en gran parte equivocado, ningún niño/a se va a traumar porque se les deje llorar un par de minutos, luego de cerciorarnos que no estén llorando por algún otro posible motivo, como hambre, frio, panal sucio, miedo, etc. Obviamente no se les debe permitir llorar por un largo periodo de tiempo, pues esto los alteraría más. Es bueno ensenarles buenos hábitos para dormir, comer, etc., al igual que darles su espacio e independencia.
Gracias Fernando por tu comentario. ¿En qué te basas para hacerlo? ¿Hay algún estudio al respecto que puedas recomendarnos? ¿o es tu opinión personal? Saludos.
Yo, sin ánimos de ofender, siempre que he oído alguien hablar de que no pasa nada por dejar llorar, incluso que es bueno… nunca he oído que pudieran dar explicación científica o documentada. Es un gran error y da mucha pena que médicos y gente con repecusión mediática lo propaguen y propongan el método estvill como única solución para educar a nuestros hijos. Para mi es una gran crueldad aceptada por todos…
Efectivamente: nada harían aquellos que lo predican si nos guiásemos más por la lógica y el sentido común, si nos basáramos en las investigaciones científicas, en los estudios hechos al respecto. Pero sin ir ya a la ciencia: ¿dejaríamos llorar a un adulto que no habla, no se mueve con destreza y depende de nosotr@s para todo? ¿Le encerraríamos en una habitación hasta que se canse? Nos llevarían a la cárcel por crueles. Pero para el bebé, para el niñ@ todo vale, que para eso es nuestro y en vez de guiarlo y respetarlo lo adiestramos, como a los perros. Qué triste, qué cruel.
Menos mal que poco a poco más gente descubre la verdad, más gente la busca y más gente practica el respeto como forma de vida. Gracias por tu comentario.
Mi muy estimada Raquel,
He leído no solo su aporte en este blog sino también sus respuestas a los comentarios de varios usuarios.
Sin ánimos de ofender ni de desacreditar lo leído, veo que impone soberanamente su punto de vista y refiere a una única verdad sobre el asunto argumentando pruebas científicas y/o empíricas.
Mi profesión es Ingeniero y como verás no soy muy experto en el tema, pero mi aporte alude a la falta de BIBLIOGRAFIA y de referencias a las fuentes para escribir semejante documento medico/científico.
Quiero remarcar que internet es un medio de información libre y esto lo hace muy peligroso y más cuando la gente trata temas de medicina y de psicología sin ninguna fuente aparente o un estudio que lo avale (De sé que existe por favor mencionar Universidad, instituto u Organización preferentemente con un link directo a la información oficial sobre el asunto) .
Solo pido que no hagamos de internet un medio masivo de confusas explicaciones personales argumentadas con vacios fuentes sobre el asunto.
Estimada Raquel mi opinión fue sin ánimo de ofender sino de concientizar a la gente sobre lo que lee en este medio o en cualquier otro.
Saludos coridales.
Stanislav Titarenko
Estimado Sr. Titarenko:
Gracias a usted por su cordial y respetuoso mensaje. Siento que le de la impresión que intento imponer mi punto de vista, lo que si intento en este, mi blog personal, puesto que al principio del mismo pongo que no es ni un blog médico ni nada por el estilo, es concienciar de que hay otras alternativas y de que cada un@ es responsable de buscarlas. Al igual que empleamos tiempo en comprarnos un coche o en cambiar el canal de televisión me parece importante que cada un@ busque la información que más convenga para tod@s sobre todo cuando se trata de algo tan decisivo como la crianza de un ser humano. Internet es un buen medio y gracias a él la información que antes quedaba relegada a un@s poc@s estudiosos queda al alcance, si bien estoy de acuerdo con usted en que no siempre es cierta o basada.
Siento no incluir bibliografía en todos mis escritos, porque además no pretendo hacer un blog científico, de ahí que pueda haber comentarios y participación externa en los foros y demás que tampoco tengan detrás estudios sobre lo que defienden. De hecho siempre animo a la gente que piensa de distinta manera a que pruebe lo que dice, para hacernos reflexionar a tod@s. El blog es abierto aunque es verdad que yo soy bastante efusiva. Le agradezco su comentario. Soy efusiva porque me parece importante, porque me duele en el alma cuando veo a un bebé tratado cruelmente. Si ha leído no obstante los últimos artículos verá que tienen más referencias a las fuentes precisamente para acotar un poco más el terreno. Aunque los criterios de autoridad siempre me han dado grima. Prefiero que la gente piense y llegue a las conclusiones por sí misma, por lógica, por respeto a los demás. Esa es la forma más sana y bonita, a mi entender.
Pero tenga la certeza de que no me los invento. Si quiere usted bibliografía al respecto de este artículo puede coger cualquier manual de Psicología Infantil, y digo cualquiera, que hable del respeto a los seres humanos, a los bebés. Por ejemplo todos aquellos que hablen de Autoestima en el ser humano le darán claras claves de por qué no se debe dejar llorar a un@ niñ@.
Y de nuevo, queda en el lector la responsabilidad de buscar distintas alternativas para sus hij@s, no sólo en esto sino en todo.
Si desea alguna bibliografía concreta sobre algún tema que se trate en blog no dude en ponerse en contacto conmigo y le indico fuentes.
Gracias por su respeto. Mejoraré ese aspecto.
Educar a un hijo nunca es tarea fácil y con articulos como este se dificulta mas todavia
Una cosa es ser sensible y otra el melodrama.. que el bebé llore unos minutos no es una tragedia griega Por favor!
Lo que escribiste en el 3er párrafo, de dónde lo sacaste???
Mamás: Mimen a sus hijos, denles mucho amor y cariño, tratenlos bien. Y enseñenles que la noche es para dormir.
Veo que este artículo es de los más polémicos y así esperaba que fuera. El tercer párrafo proviene de numerosas fuentes, te aconsejo que veas http://www.babog.org/2009/09/16/el-cerebro-del-bebe-eduardo-punset/ , muy útil en casos como el tuyo, o que leas a la profesora Margot Sunderland, científica que estudia los cerebros de los bebés y ganadora de numerosos premios de la Asociación Médica Británica, o cualquier tratado serio de Psicología infantil que haya hecho estudio de campo en bebés, si no te supone mucho melodrama hacerlo y crees que vale la pena investigar un poco antes de causar daños a tus hij@s.
Una cosa es dejar que expresen sus sentimientos a través del llanto, siempre contigo cerca, con apoyo y cariño y otra muy distinta es dejar llorar a un bebé, ignorar esos sentimientos, para que puedas dormir toda la noche, sin importarte qué consecuencias pueden derivar de ello.