Todo el mundo tiene opinión

Una de las mamis más competentes que conozco está preocupada porque su hijo tiene ahora dos años y ella sigue dando el pecho. Su preocupación no viene dada por problemas con la lactancia. Esta madre está preocupada por la presión social. Un determinado grupo de gente que la rodea parece no querer que siga dando el pecho a su hijo.

La presión social es relevante en la crianza de los hijos. Tendemos a hacer lo que vemos, lo que nos dicen, lo que nos han enseñado. Como con muchas otras cosas, “el qué dirán” condiciona la forma en la que tratamos a nuestros vástagos. Y si crees que no te importa “el qué dirán” entonces ponte cada día a escuchar lo mismo, a tener que justificar por qué haces lo que haces. Al final terminas cansándote o claudicando. Llegas a ponerte triste, sobre todo porque tú no haces lo mismo con los demás. Pero los demás son implacables contigo. Sobre todo aquellos que ya tienen hijos, que parece que ganan autoridad cada vez que dan a luz… Tu hijo es tuyo, de nadie más, y es distinto de cualquier otro hijo como tú eres distinta de cualquier otra madre, de ahí la grandiosidad del ser humano. Si fuéramos todos iguales seríamos aburridos robots. No hay llave maestra para criar. Sólo tu hijo y tú podéis encontrar el mejor camino a seguir. Aunque esta madre es fuerte y convencida, en sus momentos débiles tiene dudas frente al bombardeo intensivo para que deje que dar el pecho.

Lo importante en primer lugar para enfrentar las críticas destructivas es la información. El estar informada te ahorra muchas dudas y quebraderos de cabeza. En el caso de la lactancia, si sabes que dar el pecho es lo mejor para tu hijo, si conoces el lado “oscuro” del biberón, si tienes en mente cifras y estudios que lo corroboran, si te fijas en la historia del hombre y cómo ésta ha evolucionado, entonces las dudas serán fáciles de controlar. En este caso concreto, en la lactancia más allá de los 6 meses recomendados, encuentras numerosos beneficios:

  1. el sabor de tu leche cambia según lo que comes por lo que es más probable que tu hijo coma de todo en un futuro puesto que está más acostumbrado a distintos sabores,
  2. no necesitas tener especial cuidado con sus dientes porque la leche materna los limpia y protege, de hecho tendrán menos caries de mayores, está documentado,
  3. si están malitos y no quieren comer, con el pecho estarás segura de que están hidratados y protegidos,
  4. cuando están con los dientes, mamar les ayuda a nutrirse e hidratarse sin usar esas encías doloridas…

Si tomas tus decisiones de manera informada y convencida entonces no habrá dudas.

Cuida tus relaciones con los demás y sé transparente, siendo tú misma y respetando a los demás no hay nada que temer. Ten en cuenta que hay personas con las que puedes compartir ciertas cosas que con otras no. En una buena relación se comparte la variedad de opiniones de forma respetuosa. No se juzga. En una relación adulterada se juzga y se cree en posesión de la verdad. Para mí alguien que te juzga no es tu amigo ni tiene intención de serlo. Pon tus límites y respétate de la misma forma que respetas a los demás. Dile a los demás cuales son tus límites si no los saben. A veces hacemos daño sin saber que lo hacemos. Nadie tiene derecho a juzgarte por ejemplo por dar el pecho. A parte de incoherente es muy desconsiderado. No les dejes hacer algo así.
Busca tus propios grupos de apoyo, gente que hace lo mismo que tú para poder compartir miedos, dudas, etc. De esa forma te costará menos “enfrentar” a ese otro grupo de gente que no está informada y que no es respetuosa.
El caso de los consejos familiares merece un artículo en sí, porque se mezclan sentimientos de autoridad, tradición, dependencia… Hablaremos de esto más adelante.

Todo el mundo tiene opinión, sobre todo en la crianza de los hijos casi todo el mundo tiene algo que decir o te ofrece algún que otro consejo no solicitado. Escoge aquellos que se ajusten a lo mejor para tu bebé. Huye de los consejos dictatoriales o condicionales: “obliga a tu hijo a esto porque si no…”, “si no hace esto entonces…”. Cada niño es un mundo. Un ser humano. Trátalo con respeto y todo irá bien. Aprenderéis juntos el arte de vivir.

He escrito con anterioridad sobre los beneficios del pecho y sobre la autoestima de tu hijo. Investiga, lee, busca. La información es poder. La gente lo hace cuando se va a comprar un coche pero pocos emplean tiempo cuando se trata de criar un ser humano. No te quedes con los consejos o con los métodos de rutina que te convengan a ti o a otros. Deja que tu hijo busque su rutina, sus necesidades. Protege su forma de crecer y pensar. Protege tu instinto y el suyo.

Siempre digo que a la larga se ven los resultados, pero eso no es del todo preciso. Estoy convencida de que los hijos de madres instintivas y respetuosas son muy felices desde muy pequeñitos, se sienten valorados y acogidos en el nuevo mundo y tienen muchas cosas que ofrecer. También creo que sus madres son más estables, felices y no necesitan bombardear a los demás con sus consejos y opiniones.

Ánimo a todas las mamis que respetan a sus hijos y a otras mamis. Estáis haciendo un mundo mejor.

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