Viajes y embarazo

Cuando estás embarazada puedes viajar. En principio, si tu salud y la de tu bebé es buena, no hay restricciones, pero debes tener algunos cuidados. Es mejor no viajar durante las primeras semanas ni las últimas. Durante las primeras estás en proceso de cambio y adaptación importante y puedes ser tú misma la que no se encuentre con ganas de hacerse 12 horas de avión, por ejemplo. En las últimas semanas serás más grande de lo habitual y encontrarás más difícilmente la postura correcta, ni siquiera sentada estarás a gusto ya que tu “bienestar” dependerá de la posición de tu bebé en ese momento. Además debes saber que las unidades de prematuros y cuidados intensivos de hospitales están llenas de bebés que han nacido en las últimas semanas de las “vacaciones” de sus papis. No fuerces la máquina, viaja sólo si debes o te apetece mucho. Tu cuerpo, de nuevo, te va a decir hasta dónde puedes llegar y hasta dónde no.

Recuerdo la primera vez que cogí un vuelo embarazada. Me apetecía mucho cogerlo. Estaba de 3 meses. Quería ver a mi familia y mostrarles mi barriguita. Pues bien, fue el peor viaje de mi vida, no me pude poner más enferma y con más nauseas. Además al despegar y al aterrizar noté el bebé moviéndose y me entraron unos remordimientos espantosos.

Lo mismo me sucedió estando de 6 meses. Mi marido y yo cogimos el coche para hacer un recorrido turístico. Normalmente nos gusta conducir y perdernos por las carreteras para descubrir sitios recónditos. De nuevo, el viaje se me hizo muuuuuy largo. No sólo teníamos que parar cada dos por tres para que pudiera ir al servicio sino que además no encontraba la postura en el asiento, tenía hambre, luego sed, luego…

Sin embargo hay mujeres que viajan, por trabajo o porque les apetece, y no experimentan nada de esto. Lee tu cuerpo y ve como te sientes. No lo fuerces, ni en un sentido ni en el otro. Lo que sí debes hacer es evitar las vacunas, claro, no esperes a estar de 7 meses para planear ese viaje al Congo que tanto te ha apetecido durante toda tu vida.

En general: nada de vacunas, intenta evitar las primeras semanas y las últimas, y sigue las normas de higiene y sentido común allá donde vayas para evitar infecciones. Recuerdo el caso de esta mamá que contrajo Toxoplasmosis tomando un suculento filete medio crudo en un lujoso restaurante mientras estaba de vacaciones en Francia. Ya sabes: nada de alimentos crudos o medio crudos, lava tus manos antes de manipularlos, toma agua embotellada si no estás en casa…Cuida tu alimentación y tu descanso mientras estás de vacaciones. Recuerda que estás gestando, y que tu cuerpo necesita cuidados. Date mimos. Y disfruta de tu tiempo, da igual que estés cerca de casa, como en casa, como a 500 kilómetros. Lo importante es que estés feliz y sana.

Consulta las compañías con las que viajas para saber cuáles son los pros y los contras de viajar con ellos embarazada. Si viajas en avión, consulta la compañía aérea para conocer sus propias restricciones y normativa de seguridad para embarazadas. En principio las máquinas de rayos X de las aduanas son inofensivas, pero tampoco se han hecho estudios al respecto. De todas formas lo mismo pasa con las ecografías y nos las hacemos sin parar. Antiguamente se hacían radiografías a las embarazadas hasta que se descubrió, años y años después, que dañaban al feto…

Si tienes que pasar por muchas aduanas sólo puedo recomendarte lo que hice yo…pasaba por ellos muy deprisa!! Supongo que si hay daño, se hace igual, pero hacer entender a los guardias de la aduana en estos tiempos que corren que no quieres pasar porque estás embarazada no funciona. ¡¡A saber lo que escondes bajo ese tripón!!

Y consulta siempre a tu profesional de la salud si, en tu caso concreto, debes tomar alguna precaución en especial.

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