Mi bebé está malito

Normalmente sabes que tu bebé está malito cuando tiene fiebre, está irritable y siempre quiere estar contigo. Si tiene otros síntomas siempre debes consultar con un profesional de la salud, del mismo modo si la fiebre no baja en más de 2 días. Cuanto más pequeño es el bebé más grave pueden ser los síntomas y los daños. Siempre consulta a tu médico. Yo quiero hablarte de esos momentos que todas las madres y padres tenemos, cuando el bebé está sacando los dientes o cuando ha cogido un poco de frío.

Por mucho que te hayan dicho, por mucho que hayas leído, siempre entras en pánico cuando tu bebé enferma por primera vez. Parecen tan frágiles, tan indefensos, que darías lo que fuera por ser tú el enfermo.

En algún momento a partir de los 3 meses los bebés comienzan a “independizar” su sistema inmunológico. Si das el pecho, los anticuerpos para combatir las enfermedades van en tu leche, especialmente en el calostro, la primera leche. El bebé sólo tiene que mamar para estar protegido de lo que tú misma estás protegida. De hecho, si enfermas es aconsejable, aunque es muy duro (escribo esto tras otra larga noche de amamantar con gripe) que sigas dando el pecho ya que tu sistema inmunológico está creando anticuerpos para combatir la enfermedad y se los está pasando a tu bebé en forma de medicina natural. Por supuesto cuida tu descanso de forma especial, bebe muchos líquidos y tómatelo con calma. Al dar el pecho sólo puedes tomar paracetamol si te encuentras mal. Intenta evitarlo todo lo posible ya que se excreta en la leche materna. Además te sorprenderá ver como eres infinitamente más fuerte que antes de dar el pecho, te sorprenderá ver cómo tu cuerpo combate tus enfermedades y las de tu bebé con una eficacia que antes no conocías. Tu cuerpo es inteligente, más de lo que a veces pensamos. En este momento llevo 14 meses amamantando a mi hija. Contando el embarazo, llevo más de dos años más sana de lo normal. Mientras que antes me acatarraba o tenía otros problemas de salud por lo menos 3 ó 4 veces al año, ahora en dos años sólo recuerdo dos gripes que se fueron en pocos días, sin necesidad de tomar ningún medicamento, cosa impensable en mí antes de estos dos años.

Si tu bebé toma biberón consulta a tu profesional de la salud.

Hay padres y profesionales médicos que ofrecen a sus bebés paracetamol, anti inflamatorios y otras drogas cuando están con los dientes. Es un alivio para el bebé que ve que su dolor desaparece y puede volver a su estado de felicidad constante, pero a largo plazo no es exactamente lo mejor. El bebé está elaborando su propio sistema de defensa, está calibrando su cuerpo en respuesta a sus necesidades. Drogar el cuerpo es engañarlo. Mientras que yo misma uso paracetamol en casos extremos, cuando veo que no me queda otra, creo que es importante intentarlo todo antes de medicar:

  1. Si tiene fiebre, quítale la ropita para que baje la fiebre naturalmente. Puedes incluso darle un baño de agua templada.
  2. Si está con los dientes (mira el artículo “Mamá, me duelen los dientes” disponible a partir del Sábado de la semana que viene).
  3. Si está irritable prueba a entretenerle de forma especial, saca ese juguete que tenías escondido o enséñale algo nuevo e interesante. A veces necesitamos que nos diviertan cuando estamos malitos, que nos evadan del malestar.
  4. Quédate cerca de tu bebé en todo momento, dale muchos mimos. Piensa que cuando uno está malo quiere que le quieran, necesita amor para saber que se va a curar y que está protegido mientras está débil. Especialmente si das el pecho es importante que estés cerca de tu bebé para administrarle su “medicina natural” a demanda.
  5. Si el bebé no come (síntoma muy normal, no sólo durante la enfermedad sino también los días antes, cuando el bebé está gestando la misma) te pedirá el pecho constantemente. Dando el pecho sabes que le ofreces los líquidos y nutrientes necesarios para pasar esos días. De nuevo, si tu bebé toma biberón debes consultar con tu profesional de la salud y prestar especial atención a la ingesta de líquidos.
  6. Si ya toma sólidos y te deja que lo alimentes entonces dale mucha fruta. La fruta tiene vitaminas y alto contenido en agua. Ya sabes que nunca debes forzarle a comer o crearás malos hábitos. Déjate guiar por él mismo. Que te diga qué es lo que le apetece. Su cuerpecito sabe en cada momento cuáles son sus necesidades y tomará lo que necesita, no más no menos.
  7. Haz el ambiente tranquilo y relajado para que pueda dormir cuando tenga sueño. Si tu bebé está malito y lo llevas a un centro comercial plagado de gente, es normal que lo pase fatal. A ti te pasaría lo mismo. Evita los sobre estímulos todo lo que puedas.

En general usa el sentido común, piensa en términos de qué te gustaría a ti que te hicieran cuando estás enfermo, qué es lo que te reconforta, lo que te ayuda a superar esos malos momentos. Cuando hayan pasado no dudes que tu bebé es más fuerte que antes. Y tu también.

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