Las estrías

La idea de que nuestro vientre va a crecer unas 20 veces su tamaño es excitante pero a la vez escalofriante. Recuerdo haber pensado a veces que la piel podía romperse de tanta tensión. Y los picores, me picaba todo. Afortunadamente la piel no estalla y los picores tienen solución.

 ¿Cuál? Hidrata la piel. Cuánto más hidratada esté más fácilmente estirará y más fácilmente volverá luego a su posición inicial.

 Las temidas estrías aparecen cuando la piel no está hidratada lo suficiente, bien porque se hace más grande, se estira, bien por todo lo contrario, porque ha “encogido”. Es por eso que mujeres que adelgazan bruscamente también las tienen. Cualquier cambio brusco en el volumen corporal provoca estrías si la piel no está hidratada. También es verdad que hay mujeres que son más propensas a ellas que otras. Prevenir siempre es mejor que curar. Aunque las estrías no conllevan ningún riesgo para la salud son bastante anti estéticas.

 La mejor forma de hidratar la piel es con aceites naturales. El de Rosa Mosqueta es muy indicado. O el de Almendra dulce. El de oliva es ideal aunque algo pringoso. Puedes aplicarlos directamente o echar un chorrito en el agua del baño. Esto último es muy útil también para hidratar la piel de los bebés sin necesidad de aplicarles cremas químicas y otros ungüentos.

 Como alternativa a los aceites puedes usar cremas hidratantes. Las cremas eso sí suelen tener más componentes que los aceites naturales y esos componentes penetran la piel por lo que un aceite natural siempre es más recomendable. Tienes un rango extenso de marcas y modelos. Mientras hidrate bien no es necesario que te vayas a la más cara del mercado.

 El mejor momento para hidratar es después de la ducha o el baño. Tras el mismo, lleva siempre contigo un bote o frasco por si los picores te acontecen en medio de la nada y no dudes en hidratarte las veces que hagan falta.

 Como ves las cremas o los aceites que pueden ayudarte no tienen por qué ser caros. Cualquier crema o aceite te vale siempre que seas constante y consciente. Lo importante es que escuches a tu piel, a tu cuerpo. Tu piel te habla, te va a decir lo que necesita y cuándo. Al primer picor o malestar en la piel, ¡crema o aceite al canto!.

 Es importantísimo que seas constante, que apliques el aceite o la crema por lo menos dos veces al día, desde el primer mes de embarazo, para que la piel esté preparada. Como hemos dicho, cuando te pique lo más mínimo la piel: aplica la crema o el aceite de forma generosa.

 Y recuerda que no sólo la tripa sufrirá cambios de tamaño. Tus pechos también lo harán. De nuevo hidratarlos es la solución. Hidratar las piernas tampoco es mala idea, al igual que el cuerpo en general. Sobre todo en los últimos meses de gestación almacenarás líquidos y aumentaras el volumen general de tu cuerpo.

 Antes de usar un aceite o una crema, eso sí, pregunta si están contraindicados para embarazadas. Los ejemplos de aceites naturales que te he puesto arriba no lo están pero si decides algún otro modelo pregunta siempre. Aunque sea muy natural puede ser muy peligroso. Las plantas tienen mucho poder y hay que usarlas de forma controlada. Elige lo que más te guste que esté permitido y a disfrutar.

 Cuando apliques la hidratación en tu tripa tendrás la sensación de acariciar a tu bebé. Aprovecha la oportunidad y cuéntale algo mientras lo haces. Es una sensación muy placentera para ambos.

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