Amamantar por la noche a un niño

 El niño sigue sin dormir por la noche. A muchas madres que damos el pecho es un tema que nos preocupa y agota. La pregunta que nos asalta es “¿cuándo va a dormir toda la noche?”. Parece que una noche duerme bien, quizá todo seguido y de repente a la siguiente comienza de nuevo el ciclo de las 5 llamadas nocturnas para amamantar. ¿Por qué pasa esto?

 Cada niño se desarrolla de distinta manera. Desde que nace se da cuenta de que en la noche no hay casi ruidos, que todo está más oscuro, que sus padres descansan (o lo intentan). Como el niño imita, poco a poco se acostumbra a ese ritmo: dormir de noche, estar despierto de día. Lo rápido que se acostumbre a este hábito depende de diversos factores: lo predispuesto que esté el niño a cambiar su rutina (en el útero dormía cuando le apetecía, normalmente durante el día, cuando las caderas de mamá le mecían al andar o moverse), lo tranquilo que esté durante el día, que no le duela o moleste nada y que tenga la suficiente seguridad en sí mismo, el sentirse protegido y amado.

 Uno de las malinterpretaciones más frecuentes en el establecimiento de los hábitos del sueño consiste en creer, como ya vimos, que cuanto más mano dura se tiene con un niño más rápido se hace independiente, más rápido se acostumbra. Hay corrientes de crianza donde los padres fuerzan al niño a dormir cuando ellos creen conveniente y normalmente se desoyen o no prestan la debida atención a los llantos o peticiones de compañía cuando el niño se siente solo o asustado. Ya sabes lo que opino de estas teorías. Forzar a un niño a dormir es igual que si te fuerzas tú a hacerlo cuando no tienes sueño o hay algo que te incomoda. Sencillamente no lo haces. Y si te fuerzan a estar en un mismo sitio, quieto y callado, es probable que sufras ansiedad, abandono y miedo.

 En el caso de las madres que amamantamos se nos sugiere que lo hagamos a determinadas horas o entre determinados intervalos para que todos podamos descansar más. Pero el amamantamiento así no dura en el tiempo. El amamantamiento funciona cuando es ofrecido a demanda. El bebé o niño es el que dicta cuándo y cuánto quiere mamar. Cuanto más mama, más leche produces. Y lo mismo al revés.

 Cuando el bebé va creciendo el amamantamiento se adapta a sus nuevas necesidades. En un niño que ya toma sólidos esta necesidad no es tanto nutricional. Un bebé que sigue pidiendo pecho en la noche aunque tome 3 o más comidas durante el día de sólidos y líquidos está buscando protección, consuelo, compañía, amor y que se le valore.

 Lo normal es que cuando empiezan a andar o a hablar uno les vea más autosuficientes y pase más tiempo haciendo otras cosas. Aunque parezca más grade el niño sigue teniendo necesidad de protección emocional, necesita tus mimos, tu amor. Los primeros años de vida son decisivos para la adquisición de su autoestima futura. Los primeros 3-4 años son especialmente relevantes. Cuando el niño es un bebé es fácil ver que es dependiente, que necesita amor, cuidados, que se le amamante, consuele, mime. Sin embargo cuando el bebé comienza a andar o a hablar de repente parecen pequeños adultos, sus límites físicos han mejorado sustancialmente y tendemos a creer que emocionalmente han hecho lo mismo. Pero el camino a la independencia emocional es más largo y laborioso.

 Ser padres no tiene límite temporal, cada etapa tiene su trabajo y requiere nuestra atención. Entre los 0 y los 3 años de vida aproximadamente las necesidades afectivas de un niño son bestiales. Entre los 2 y los 3 tenemos el periodo conocido como “primera pubertad” o “los terribles 2 ó 3”. Fallar en entender al niño durante este periodo arrastra frustraciones, ansiedades y miedos hasta la segunda pubertad en la adolescencia o incluso hasta la edad adulta. Amamantar durante los primeros años de vida es beneficioso para alcanzar la independencia emocional y hace la crianza mucho más fácil. El sólo contacto de tu piel con la suya le manda un mensaje claro a tu hijo de amor.

 Hay niños amamantados más mayores de 6 meses que comienzan a dormir más y, de repente, vuelven a demandar pecho toda la noche. Si esto te ha sucedido mira a tu alrededor desde el punto de vista de tu hijo. Algo pasa. El niño está requiriendo tu atención. A lo mejor últimamente has dado por hecho que tu hijo es más independiente y te has dedicado a otras cosas, o a sus hermanos más pequeños, o a otros niños, o has estado más tiempo ausente… Puede también que el niño esté pasándolo mal con los dientes o tenga alguna otra dolencia. Para él también es incómodo despertarse.

 ¿Qué hacer para que duerma más y seguido? Préstale más atención, dale más mimos que antes, vuelve a tratarle como a un bebé, entre otras cosas, porque aunque parece grande, lo sigue siendo. Está requiriendo tu atención. Ya hemos visto que ser madre o padre no acaba cuando el bebé comienza a andar o a hablar. Es una tarea larga y maravillosa enfocada a que el niño algún día te diga: estoy preparado. Y no sólo físicamente: estoy preparado emocionalmente, valgo la pena y tengo mucho que ofrecer al mundo.

 A las madres que amamantamos: mucha paciencia y amor, especialmente si en la mañana se requiere que hagas algo, trabajes, etc, porque se hace a veces muy duro. Si ir de una habitación a otra te agota en la noche haz que el niño duerma contigo hasta que esté preparado para tener su propia habitación. Acomoda el espacio para el niño y no al revés. Recuerda que desde que empezó a tomar sólidos se está destetando. Es una cuestión de tiempo. Todos los niños lo hacen, tarde o temprano. Es importante también que descanses durante el día si alguna noche se ha hecho especialmente dura. Intenta descansar cuando tu hijo lo haga. Si tienes otros hijos pide ayuda o ve a la cama pronto en la noche, cuando ellos se acuestan.

 También debes saber que los niños que no toman el pecho tienen las mismas malas noches, los desvelos, los dolores de dientes, los momentos de miedo… Dar el pecho te facilita la tarea. Sólo tienes que tumbarte a su lado y abrazarle. Él hace el resto.

 Pero es un desafío social. Desgraciadamente hay que sortear críticas. Busca soluciones que os hagan felices a los dos, al niño y a ti y usa tu imaginación para sortear situaciones sociales que te puedan resultar embarazosas. Cada uno tiene su visión sobre la crianza y no todo el mundo accede a la misma información. Lo importante es que estés convencida de lo que haces. Tu pareja forma parte clave y es importante que él esté informado al respecto para ayudaros en estos años de transición.

 Mientras tanto recuerda que el amamantar a un niño mayor de 6 meses hace la crianza mucho más fácil (“10 Ventajas de dar el pecho después de los 6 meses“). Y que lo estás haciendo genial, no sólo para tu hijo sino que además eres ejemplo para otras muchas madres. Estás poniendo tu granito de arena para un mundo más humano, más natural, más lleno de amor.

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13 thoughts on “Amamantar por la noche a un niño

  1. Raquel, muchas gracias por el articulo.

    Desde mi punto de vista, amamantar a un hijo para que duerma no es un sacrificio, como muchos piensan, sino un regalo. Un regalo para mi hijo y otro enorme para mi.

    Ver su carita placida antes de dormirse, como acaricia mi mejilla como dandome las gracias, y sus ojitos mirandome fijamente antes de cerrarse diciendome lo importante que soy en su vida.

    De todas las cosas valiosas que hay en la vida, sin duda, pongo esa la primera de la lista.

    Gracias por recordarmelo!

  2. YO TAMBIEN AMAMANTO DE NOCHE Y DE DIAAAA!!! ES UN SACRIFICIO…PERO COMO TODO EN ESTA VIDA…VALE LA PENA…JUANI YA TIENE 15 MESES DE TETA A DEMANDA…GRACIAS!!!
    BESOS DESDE ROSARIO-ARGENTINA

  3. si que es difícil que la gente te entinda… yo he pasado de ser una super-mamá que todavia da el pecho a su hijo de 9 meses a ser una mamá de un niño de 17 meses que “aúúúún das el pecho???” pero lo primero es lo primero y mi hijo está delante de todos los comentarios de la gente (he comprobado que normalmente muy desinformada). Además, ya nos apañamos para dormir igual aunque el peque pida teta 5 o 6 veces por la noche! para eso está el colecho… también muy poco aceptado en nuestra sociedad…!
    ánimos a las super-mamás y felicidades por este blog,en mi opinión ayudará mucho a la gente.
    hasta pronto.

  4. Tienes toda la razón: el colecho es utilísimo para cuidar a nuestros pequeños mamíferos 🙂 Muchas gracias por tu comentario y enhorabuena por ser una de esas super-mamá.

  5. Para mi el amamantar por la noche, aparte de ser un momento especial para disfrutar mi lactancia, ha sido el mecanismo para que esta continue, al ausentarme de casa de las 8h00 a las 15h30, tengo parte de la tarde y toooooda la noche para hacerlo y así darle lo que mas se pueda de mitiemo a mi chiquita… Al verlo así, no es ni un sacrificio, ni duro, ni mucho menos, el sueño es lo único que extraño, pero como somos animalitos de costumbre ya ni lo extraño 😉

    Mi hija tiene casi 10 meses y a penas si acepta su AC, yo no me preocupo porque con mi leche ella tiene alimento y mucho mas. Espero poder darle muchos meses mas, es que la lactancia sin duda alguna ha sido la mejor etapa de mi vida, ha sido el canal para brindarle alimento, confort amor y muuucho mas..

  6. Es verdad como nos adaptamos las mamás (y algunos papás) a no dormir una noche seguida!! Felicidades por tu empeño y felicidades a esa hija que debe estar encantada con su mamá. Gracias por tu comentario.

  7. Es que has descrito a mis mellis de 9 meses,jajja. Te dan 1 de arena y 40 de cal. Pero, a pesar de los despertares yo sigo pensando que gracias al pecho estoy más descansada. Cuando llama uno de ellos simplemente lo meto en la cama, saco teta, y ala, a seguir descansando. Hombre, hay veces que me duermo mientras mama, y otras veces no, pero al menos estoy tumbada, a oscuritas y relajada. Luego, hay veces que los devuelvo a su cuna y otras que lo dejo en la cama, según las ganas que tenga de volver a levantarme, aquí se va improvisando sobre la marcha.

    El tema de que los niños de teta se despiertan más, yo tampoco creo que se así. Mi hijo mayor se destetó con 3 meses y hoy en día, que tiene casi 5 años se sigue despertando por la noche. Además, cuando se destetó nunca más quiso un biberón por la noche, con lo que los despertares se complicaron mucho. Lo solucioné colechando con él. Aunque he de reconocer que hay temporadas que ha sido muy llevadero y muy gratificante y otras que hemos sufrido bastante, sobre todo porque nunca pensamos que la situación se alargaria tanto en el tiempo, pero ahí es donde se impone la responsabilidad. Ya te digo que ahora, con casi 5 años, aún hay noches que despierta y nos llama. Habitualmente su padre es el que acude y se mete en su cama con él y yo soy la que me encargo de los mellizos ya que, afortudamente casi nunca se despiertan a la vez.

    Conclusión: que a efectos afectivos la teta es lo más, pero también a efectos prácticos es la bomba. Es barata y es cómoda (0 preparativos, se puede dar tumbada e incluso dormida y no ensucia!!!) Yo se lo digo a todo el mundo, aunque me miran muchas veces como a un bichejo raro.

  8. Gracias por tu comentario 🙂 Hemos aprendido un montón! Felicidades por el buen trabajo que estáis haciendo con [email protected] [email protected] Saludos.

  9. Totalmente de acuerdo con vosotras!!! tengo un pequeño explorador de 9 meses al que le doy teta a demanda día y noche, que va comiendo poco a poco papillas, y he tenido que escuchar de todo!, que le de menos teta para que coma más papillas, hasta que por la noche le engañe con un biberon de agua! en fin, yo no hago ni caso, y no me importa darle toda la teta que quiera y donde sea. Y es verdad que por la noche te acostumbras a que te despierte varias veces y cuando no lo hace hasta duermes inquieta!. En fin que ser madre no es fácil y para colmo todo el mundo opina, como si yo no conociera a mi hijo, y aguantas comentarios porque he decidido dejar el trabajo para criarlo, que si está muy “enmamao” porque no nos hemos separado desde que nació…menos mal que en páginas como esta veo que no soy un bicho raro 🙂
    besicos a todas!

  10. Muchas gracias por esta información! La verdad me e sentido muy desolada porque estaba llevando la lactancia mixta en un inicio, luego quise revertirla a LM exclusiva y bueno mi bebe pedía más comida y lo que pude hacer fue solo ocupar 2 o 3 biberones máximo al día y el resto leche materna, mi bebe tiene casi 6 meses h e escuchado comentarios todo el tiempo, sobre todo mi suegra que me dice que la niña no se llena con mi leche y ahora que regreso a trabajar mi bebe no quiere un solo biberon, llora con solo verlos y mi suegra me dice pues tienes que imponerle el biberón x que ahora que regreses a trabajar no va a ser suficiente la alimentación complementaria, yo le digo que continuaré con la lactancia y me dice no va a ser suficiente que se va a quedar con hambre todo el tiempo, yo tengo toda la intención de continuar con lactancia materna pero me desaniman mucho esos comentarios, tu blog me ayudo mucho a sentirme mejor!

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