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¿Cuándo el destete?

Hay mujeres que no dan el pecho, otras que lo dan unos días, otras semanas, meses, años… La tendencia social se encamina a dar el pecho lo menos posible. En algunos países se está volviendo a introducir la necesidad y la “obligatoriedad” de hacerlo. En otros te ofrecen biberones desde que el bebé nace.

La Organización Mundial de Salud recomienda dar el pecho de forma exclusiva los 6 primeros meses y continuar dándolo al menos dos años en conjunción con otros sólidos y líquidos. Dependiendo de tu entorno, amistades, familiares, influencias y educación tendrás la oportunidad de dar más o menos el pecho a tu hijo. Lo ideal y lo natural es que sea el niño quien elija cuando quiere destetarse.

El destete forzado es, en la mayoría de los casos, un producto social. La madre deja de dar el pecho a su hijo o no llega nunca a dárselo porque la presión social hace que ella se vea como incapaz, porque no ha recibido información al respecto (si no toma esta cantidad entonces no es suficiente, el niño está insatisfecho, “no tengo leche”, el niño se está “acostumbrando” a mamar, tengo que volver a trabajar, etc.) o porque no se le facilita la simultaneidad de, por ejemplo, trabajo y lactancia o vida social y lactancia.

Cada niño es único y tiene su propio tiempo y ritmo de progreso, al igual que cada madre lo es. Cada niño se desteta naturalmente cuando le llega su momento, ya sea éste al año, a los 8 meses o a los 5 años. Hasta que el niño sienta la necesidad de independizarse del pecho, va a estar agusto mamando y va a demandarlo. Porque el pecho no cubre solo aspectos nutricionales como hemos visto en otros artículos. El pecho es consuelo, protección, amor y dedicación.

Personalmente he encontrado muchos obstáculos para dar el pecho a mi hija desde que nació. Y no han sido obstáculos físicos (aunque soy una de esas mujeres que “no tienen leche” a ojos de muchos porque mi hija mama pequeñas cantidades muy a menudo), han sido emocionales. En el hospital nada más nacer le ofrecieron biberones porque lloraba (“estaba insatisfecha”), luego en casa la enfermera que nos revisaba nos aconsejo darle biberones en la noche para que “durmiera más”. Más tarde mi madre me aconsejó lo mismo, biberones en la noche. Luego mi pareja me aconsejó que le diera algo para dormir más en la noche. Cuando mi hija empezó a crecer muchas otras madres alrededor me criticaron (y critican) porque la estoy “malcriando”. Cualquier enfermedad que yo pille, cualquier cansancio que tenga siempre se achaca al pecho. Nadie ve la causa de nada malo en ninguna otra actividad que realice.

Hasta hace muy poco me afectaba mucho “el qué dirán”. Entiendo perfectamente por qué las mujeres dejan de dar el pecho o por qué no llegan a darlo nunca. Nuestra cultura es un obstáculo a la crianza natural del bebé.

El problema es la desinformación de los profesionales de la salud en primer lugar, del entorno y de la madre. Cuando una madre está informada no tiene dudas de lo que hace. Ahora ya no me afectan las críticas porque tengo claro lo que estoy haciendo.

Las futuras madres no están acostumbradas a tener que buscar información para dar a luz. Siempre han vivido entre mujeres que van al hospital y que luego salen de allí con un niño. No hay mucho más que pensar.

En nuestra sociedad se emplean días y semanas en comprar un coche, comparar modelos, probarlos, etc. Pero en maternidad una va y se deja hacer. No se plantea más. Hay algunas afortunadas que tienen la curiosidad sembrada antes de dar a luz a su primer hijo y logran obtener la información que buscan antes del parto. Una gran mayoría la encuentra en el siguiente parto. Otras mujeres nunca lo hacen.

Lo mismo sucede con el amamantamiento.

Si eres una de las mamis afortunadas que logran amamantar a su hijo más de 6 meses, puede que te encuentres con trabas sociales o presiones exteriores a la hora de hacerlo. Si te afectan puedes usar tu imaginación para intentar suavizar la sensación de “bicho raro” (no dando el pecho en público,usando un código secreto con tu hijo, etc). Lo ideal es que las críticas no te afecten, que tengas claro que lo estás haciendo bien y que amamantar es amar. Nadie debería esconder el amor. Pero no te fuerces y sigue tu ritmo, busca lo que mejor se acomoda a ti y a tu situación. Paso a paso irás sintiéndote más segura.

Cada vez que conozco a otras mamis que amamantan a “niños mayores” me parecen heroínas y lo primero que veo es el amor en sus familias, en los bebés. En el entorno.

 Dar el pecho y dejar que el destete sea natural tiene muchos beneficios (“10 Ventajas de dar el pecho después de los 6 meses“). Si amamantas sabrás que tu hijo se duerme en un momento, que cualquier dolor, pena, tensión, enfado, genio, se cura con el pecho. Sabrás que tu hijo cambia cuando le amamantas, se relaja, se queda tranquilo, satisfecho. Las madres que no amamantan lo tienen mucho más difícil para acallar a un niño en cualquiera de esas situaciones. Por otro lado verás que tu hijo enferma menos que los que no son amamantados, verás que cuando lo hace vence la enfermedad enseguida, mucho más deprisa que tú. Si está enfermo verás que mama aunque no coma y sabrás que tiene todos los líquidos y nutrientes necesarios para afrontar la enfermedad. Desde el punto de vista emocional observarás que te pide pecho cuando se siente solo, cuando se aburre, cuando no le haces caso, cuando necesita de ti. Verás que lo que fluye por tus pechos no es sólo leche: es amor, cuidado, calor, protección.

 Tú, como madre que amamantas, te sentirás más tranquila cuando lo haces. Tras hacerlo una se siente relajada, casi drogada. Tu cuerpo ha vuelto de forma natural a su antigua forma, sin necesidad de liposucciones u horas en el gimnasio. Abrazada a tu bebé, así has perdido peso.

 Dar el pecho sólo tiene beneficios. Cuántos más años pasen amantando más fácil te resultará la crianza, es como tener un comodín bajo la manga cuando las cosas se ponen feas. Una vez que se introducen los sólidos puedes organizar tu vida de tal forma que aunque trabajes o dediques tiempo a otras cosas puedas seguir cuidando y amantando a tu pequeño.

 Ante la presión social puedes concienciarte para que no te afecte o puedes buscar caminos para no tener que enfrentarte a ello continuamente mermando en el proceso.

 El tiempo te dará las claves de que el destete total es inminente. Cuando los bebés comienzan a tomar sólidos se están ya destetando, ya no necesitan tanto de ti. Luego verás que lo pide menos cuando está distraído, o que a veces duerme sin pedirlo… Lo hará a su ritmo, pero lo hará. No te quepa duda.

 Si no puedes con la presión social o si consideras que no puedes organizarte y que te quita mucho tiempo, desteta con todo el amor posible. Ten en cuenta que el bebé no siente lo mismo que tú, que no razona en esos términos. Para tu hijo le estás privando de algo precioso. Hazle entender que estás ahí durante el proceso y que nada va a suceder. Lo importante es encontrar el equilibrio para todos.

 Estoy convencida de que si respetásemos el amamantamiento, al igual que los partos, el mundo sería un lugar mucho más tranquilo y lleno de amor.

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4 comentarios

  1. Alexa dice:

    :) me emosiono tu articulo, de verdad que siii :)
    soy primeriza, pero fui de esas mamas que averiguaron todo, desde que supe que tendria un bebe comence a buscar informacion acerca de todo, los procesos de crecimiento cuando ella estaba en mi vientre y hasta ahora…. llegue aqui buscando metodos para que mi pequeña me dejara el pecho por la noche… ella toma como 3 veces mas o menos en la noche el pecho, me dijeron en los controles que ella no necesitaba ese pecho, que debia dejarlo y que ella debia dormir en su camita… :( me puse muy triste por ello.. me gusta sentirla por las noche a mi lado y darle lo que ella quiere y me lo estaban obligando a no hacerlo, pero leyendo tu articulo me quedo super tranquila, dices solo verdades! me quede muy FeliZ, pense que le haria daño a mi hija si es que le seguia dando pecho, pero ahora se que no es asi, si no que todoo lo contrario y me pone muy alegre!

    Gracias por tus palabras!

    Sinceramente.
    Alexa R.

  2. Raquel dice:

    Gracias a tí, Alexa, por dar el pecho a tu hija y guiarte por tu instinto y el suyo, no la opinión de nadie. El amor no hace daño, no puede hacerlo. Dale todo el pecho, amor, que tengas y quieras. Es entre tu hija y tú y nadie más. Sigue así de fuerte y decidida, esa es la mejor forma de ser madre que existe. Un beso.

  3. Siria dice:

    Hola Raquel:
    Estaba buscando en internet artículos sobre cómo destetar aun niño?,y encontré tú artículo,la verdad es que estaba muy triste porque no sabía cómo hacerlo,mi familia que te persigue con la frase típica”es muy grande para la teta”..se ve feo!!,estar escondiendome en todos lados para que no te vean como un bicho raro..
    Pero después de leer tú artículo la verdad estoy feliz…no me importa nada,no todos tienen la oportunidad de sentir algo tan maravilloso,cómo el vínculo que existe entre la mamá y su hijo cuando cuando “toma la teta”.
    Gracias por entendernos,para mí es como feetback..DE AMOR..
    sólo una madre sabe cuando es el momento,y la verdad ,él y yo sabemos que todavía nos necesitamos mucho.
    Un beso grande..

  4. Raquel dice:

    Me alegra muchísimo saber que vas a hacer lo que tu instinto y el de tu bebé te dice. A veces los que nos quieren tienen opiniones desafortunadas y llenas de egoísmo, ya que amamantando no estás haciendo daño a nadie, todo lo contrario. Se valiente ahora y siempre. La crianza, desgraciadamente, está llena de opiniones. Lucha por tener la tuya a pesar de lo que te digan. El precio es tu vida y la de tu hij@. A la larga verás el fruto de tus decisiones, hechas siempre con el corazón. Felicidades.

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