Recompensas

Ya vimos que los “Castigos” no llevan a nada. Pues bien, pienso firmemente que las recompensas son tan dañinas como los castigos.

Recompensar es el acto de dar algo al niño como premio cuando hace algo que nos agrada. Cuando un padre recompensa a un hijo por algo que ha hecho muestra la misma falta de respeto que cuando lo castiga. Cuando lo hace no cree que su hijo pueda llegar a ser responsable de las consecuencias de sus actos si no es premiado por ello. Lo subestima. Además hay moraleja en el acto de recompensar, se envía un mensaje de “sólo perteneces a la familia cuando haces cosas bien” y “si haces esto tienes recompensa así que sólo hazlo cuando seas recompensado”. Los valores que inculcamos recompensando no son los correctos. Muchos padres además usan las recompensas para “comprar” a sus hijos y así suplir carencias de afecto, tiempo o dedicación.

Los niños recompensados suelen arrastrar en la edad adulta problemas relacionados con el consumo de bienes, de comida, de relación con otros, que están basados directamente en métodos de recompensa que se aplicaron con ellos cuando eran niños.

Toda acción positiva tiene en sí la recompensa de la satisfacción, la contribución, la armonía. Esa es la verdadera recompensa. La consecuencia lógica de un acto positivo es positiva.

El niño como miembro de la familia tiene que tener acceso a los bienes de la misma, y también a las mismas responsabilidades. Todos debemos participar de la abundancia o la carencia, porque todos pertenecemos a la familia de la misma manera, todos somos miembros que merecemos igual respeto.

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2 thoughts on “Recompensas

  1. Hola Raquel,

    He leido tu articulo y me parece muy interesante. Yo nunca he creido en los castigos, pero me sorprende ver que las recompensas tampoco funcionan.

    Que conste que es mi opinion personal; yo si que creo en ellas. No en cualquier ocasion, no tienen porque ser algo material, pero si que creo que en ocasiones hace falta un estimulo, que se puede llamar recompensa.

    A los ninyos, como a los adultos, hay cosas que nos gustan hacer por si mismas, y hay otras que no. Pocos trabajariamos si a final de mes no nos pagaran un sueldo, aunque fuese el trabajo de nuestra vida y nos llene de satisfacciones.

    De la misma manera, cuando queremos que un ninyo haga algo que no le gusta y que puede ser importante para el (tipico ejemplo de los estudios), puede funcionar una recompensa. Ademas, tambien creo que el mismo puede elegirla, haciendo que tenga autonomia y responsabilidad con un tema al que se ha comprometido.

    Entiendo que las cosas hay que hacerlas por encontrar la satisfaccion en eso mismo, en hacerlas, pero a todos nos gusta que nos “premien” de alguna manera, y que nuestra familia o amigos se sientan orgullosos de nosotros (otra forma de recompensa, la aprobacion). Para eso somos humanos y vivimos en sociedad.

    Es mi opinion personal, pero estoy dispuesta a discutirlo mas y entender otros puntos de vista.

    Un abrazo!

  2. Hola Belén,
    Gracias por tu comentario. Respecto a recompensar para que el niño estudie te recomiendo páginas del estilo http://www.elartedelamemoria.org donde encontrarás trucos para hacer el estudio más dinámico y apetecible, sobre todo cuando se van haciendo más mayores. Estudiar siempre tiene que ser divertido y ameno, el estudiante siempre tiene que tener ganas de ponerse a estudiar porque le guste hacerlo. Estudiar en sí es placentero, estás aprendiendo, descubriendo. Si esto no es así falla de raíz el sentido del estudio, si tu hijo no quiere estudiar alguna materia deberías hablar con los educadores o con algún especialista en pedagogía que te diga que pasos debes seguir. A veces el cambio de colegio es suficiente, o el de profesor. La estimulación es importantísima si quieres que tu hijo tenga buenos resultados. Las recompensas te servirían probablemente para ir pasando semestres pero tu hijo no disfrutaría lo que estudia ni lo recordaría a corto plazo. Es un infierno estudiar algo que no te gusta. Por otro lado lo que comentas de la celebración cuando tu hijo consigue algo, me parece estupendo. Normalmente un niño que no esté influenciado por otros nunca te pedirá algo que cueste dinero, siempre te pedirá que pases tiempo con él, o que juegues, o que le lleves a algún sitio, que le acompañes. Los niños son puros.
    Respecto a lo que comentas de hacer sentir orgullosos a la familia, una familia debería estar siempre orgulloso de su hijo, aunque este suspenda o no haga sus tareas, porque si no las hace es porque hay algún otro problema oculto. Un niño, como cualquier persona, tiene valor por ser, por existir, lo haga bien o mal, ya que está aprendiendo y todos nos equivocamos al aprender. Hacerle sentirle querido sólo cuando consigue algo afecta su percepción de sí mismo, de ahí el riesgo al usar castigos o recompensas.
    Como bien dices somos humanos y vivimos en sociedad y usando el respeto es como lo hacemos, no es necesario tener los mismos fines ni actuar de la misma manera. Siempre que no se limiten las libertades del otro, siempre que se respeten, el mundo es libre.
    Muchas gracias por tu aportación a este blog.

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