Libera tus emociones para ser feliz

Los llantos del bebé

Cuando escuchamos a un bebé llorar siempre tendemos a pensar que le pasa algo: que tiene hambre, sueño, frío o calor, falta de mimos, etc. La autora Aletha J. Solter en su libro The Aware Baby, lamentablemente no traducido al español, desvela otras posibles razones para ese llanto.

Cuando lloramos, tanto adultos como niños, liberamos tensiones, ansiedad, vergüenza o sentimientos de incompetencia. Parece que la lágrima contiene una hormona que regula el exceso de estrés en nuestro cuerpo, algo así como un proceso de regulación: lo que sobra lo saco a través de la lágrima y quedo tranquila. Es por eso que la gente que llora menos tiene más tendencia a enfermar: porque no lo saca. ¿Y cómo se trasmite esto a los bebés?

Acallándolo

Muchas veces cuando un bebé llora nos ponemos nerviosos, lo balanceamos, lo distraemos, o le damos el pecho o el chupete para que calle lo antes posible. La doctora en Psicología Solter propone que dejemos al bebé llorar, pero cuidado, no al estilo cruel como propone gente como Estivill, sino estando cerca, abrazando, queriendo a ese bebé aunque llore. Puede que el bebé llore porque esté sobre estimulado, o que haya ocurrido algo en su día que le haya dejado lleno de ansiedad. Muchas veces el más ligero cambio puede producirles tensión. Es saludable que lo libere, que saque fuera todas esas lágrimas de pena. Hay que mirar siempre si no hay otras razones para el llanto y una vez descartadas, estar a su lado y dejar que se desahogue. Lo mismo nos sucede a los adultos.

Esta perspectiva de ver las cosas es muy útil en muchos casos donde antes sólo cabía el famoso cólico. Cuando uno no sabe por qué llora su bebé busca razones. Pues bien, a veces el haber llevado al niño a un sitio lleno de ruido o de personas extrañas es suficiente para crearle estrés que debe liberar. Un bebé, hasta aproximadamente los diez meses, tiene “bastante” con la estimulación del nuevo mundo en el que vive: los olores, las distintas caras y voces, los colores… está descubriendo el mundo, acaba de salir del útero.

Otra aproximación

La autora propone otros métodos para que el niño libere sus emociones. Resulta que reír es igual de beneficioso contra el estrés que llorar. Pero no se trata de hacerle cosquillas, ya que éstas además le pueden hacer sentir indefens@. Se trata de jugar con él/ella con juegos en los que se ría sin hacerle ver que somos superiores (por ejemplo el “cucu-trás”, el escondite cuando son más mayores y cualquier otro juego donde ellos son parte activa del mismo y no sólo pasiva) les suele encantar. Si el niño o la niña prefiere no obstante llorar, allí estaremos para apoyarle y dejarle expresar todas esas tensiones.

Las mamás y papás que han probado el método afirman que sus [email protected] quedan [email protected], como si nada hubiera pasado tras el llanto, como [email protected] Recuerda sobre todo que debes estar ahí, en contacto directo o indirecto si rechazan tu abrazo. Es su momento de expresión. A los adultos nos pasa lo mismo al fin y al cabo.

[email protected] [email protected]

Va otra reflexión ahí para [email protected] [email protected] que nunca lloran (socialmente [email protected] [email protected]). Puesto que es muy raro que un ser humano no tenga momentos de tensión y ansiedad (aunque hay bebés muy [email protected]), en general [email protected] [email protected] suelen ser producto de padres que o bien les han castigado por llorar, o bien lo han prohibido, o bien lo han ignorado, o bien han distraído del llanto a sus [email protected] de diversas maneras. La ansiedad no desaparece, la ansiedad se va almacenando, va creciendo, y no es raro que luego estos bebés se conviertan en [email protected], jóvenes o [email protected] con depresiones encubiertas y problemas para expresar sus emociones.

Amor ciego

[email protected] como padres debemos cultivar el amor y espacio necesario para que [email protected] [email protected] sean [email protected] lloren, rían o no. No vale quererlos sólo cuando son “buenos”. Las personas somos buenas aunque tengamos nuestros momentos de estrés. Cuando hay confianza es más fácil expresar lo que un@ siente sin miedo a ser rechazad@ y es más fácil canalizar la ansiedad de formas positivas. Expresando es como se comparte, se aprende y se vive.

Ahí va un deseo para estas fiestas en el mundo cristianizado: que lloremos (o riamos) más y mejor todo aquello que tengamos que liberar.

Foto: Flickr

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3 thoughts on “Libera tus emociones para ser feliz

  1. Hola Raquel, escribo para felicitarte por tu blog. Lo he encontrado muy interesante, me encanta la visión que da de la maternidad, como algo que tiene que hacerse conscientemente para poder disfrutarlo. Además de que sirve muchísimo aprender sobre como son verdaderamente los procesos (y considerarlos como procesos también) de la maternidad, embarazo, parto, crianza, quitándole todo el sensacionalismo y hasta morbo que suele tener. Las mujeres deben saber, conocer sus opciones, porque hoy en dia en nuestra sociedad donde reina el consumismo, una mujer, no solo cuando va a ser madre, “compra” todo lo que se le vende y se le dice que le hace bien, generalmente sin saber por qué exactamente.
    Realmente creo que cumples tu objetivo de dar una visión mas humanizada de la maternidad, y asimismo realista.
    Yo personalmente aún no sé si querré ser madre en un futuro o no, pero es importante para todos conocer, aprender que hay opciones según las decisiones que uno tome.
    Este blog va a favoritos 🙂 y voy a compartirlo con todos aquellos que quieran realmente aprender, sean madres o no, hombres o mujeres.
    Saludos,

    Romina

  2. Muchas gracias Romina 🙂 Es un placer saber que hago llegar este modo de ver las cosas y también tenerte entre [email protected] lectores. Gracias por tu comentario.

  3. Este artículo me ha parecido muy interesante. De hecho es algo que ya me decía a mí la intuición. Es cierto que siempre tendemos a hacer lo que sea para los bebés se callen cuando lloran. Bueno, los bebés y los no tan bebés. Mi hijo de casi 5 años llora muy a menudo y es cierto que a veces ese llanto es un poco “falso” y una lo nota, pero otras muchas no. Con mi marido discuto a veces por ese asunto. Hay veces que él le riñe muy severamente por algunas cosas, y en realidad habitualmente no le falta razón para hacerlo, y claro, el niño llora y llora y mi marido encima le dice que no llore, que como llore le castiga y es cuando yo no puedo evitar meterme y le digo que le deje llorar. Pienso que aunque se merezca la reprimenda, para el niño no deja de ser una frustración que de alguna manera tendrá que liberar, digo yo. En el cole le pasa igual, no le gusta ir al cole y muchas veces entra llorando y la seño le riñe y el se preocupa tanto cuando siente ganas de llorar de camino al cole que me dice que no quiere que la seño le vea llorar por que le riñe. Yo le digo que no se preocupe, que si tiene que llorar, que llore, que no pasa nada, que todos lloramos alguna vez. Incluso he tenido que hablar con la seño de ese tema. Hay niños muy sensibles, tal vez en extremo y yo creo que a mí me ha tocado uno de esos y si encima no puede desfogar llorando, no sé, no sé. Si a mí me prohibieran llorar creo que reventaría, imagínate ellos que no se pueden desahogar de otra manera.

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