El enmadramiento, ¿es bueno o malo?

“Strange Situation Study”

He encontrado un interesante estudio de una psicóloga infantil llamada Mary Ainsworth. El estudio se llamó “Strange Situation Study” (Estudio de Situaciones Extrañas) y se hizo en el año 1969. Para él se escogieron a 200 [email protected], [email protected] con parecidas características familiares, culturales, sociales y económicas.

El objetivo era probar si la relación de dependencia y la calidad de esa relación entre las madres de estos bebés y [email protected] [email protected] era buena y cuáles eran los resultados de dicha dependencia. Para ello se partió de la edad de un año y se sometió a estos bebés a situaciones extrañas, donde sus madres no estaban (para que nos entendamos, esto es lo que se hace habitualmente en guarderías o centros de educación infantil donde las madres/padres o no están permitidos o no están una vez se cierran las puertas).

  1. [email protected] bebés que demostraban mayor atención y caracter explorador eran [email protected] que sentían más fuerte la dependencia con sus madres y, por tanto, los que sufrían más al ver que estaban [email protected] en un ambiente extraño. Eran los que hoy denominamos [email protected] con caracter o sarcástico o despectivo, y a los que [email protected] [email protected] tachan de [email protected] [email protected], sentando así la base de un sistema educativo enfermo de raiz.
  2. [email protected] bebés que demostraban menor atención y caracter explorador sentían menos dependencia y enseguida se acostumbraban al nuevo ambiente. Los que hoy denominamos como [email protected] independientes y acostumbrados a diferentes ambientes”.
  3. Y había un tercer grupo denominado “inconsistente”, que lloraban o protestaban un rato, luego se contentaban, luego volvían a llorar, etc. A estos no se como se les denomina. Con el tiempo, no obstante, [email protected] [email protected] se decantaban o por el grupo 1 o por el grupo 2.

[email protected] 200 [email protected] volvieron a ser estudiados a los 4-5 años. En general:

El grupo 1, [email protected] [email protected], eran curiosos, independientes y seguros de sí [email protected]

El grupo 2, “los independientes”, llevaban la contraria y victimizaban a [email protected] [email protected], dando muestras así de inseguridad y baja autoestima.

[email protected] [email protected] 200 [email protected] volvieron a ser [email protected] a los 11 años de edad.

El grupo 1 tenía más [email protected] y sabía relacionarse con los demás de forma más sana que el grupo 2.

Del estudio se dedujo que la dependencia, “el enmadramiento”, está ligado a la supervivencia de la especie y los individuos más fuertes son [email protected] que demuestran más dependencia hacia sus madres o cuidadores. A mayor instinto de supervivencia mayor éxito en las relaciones sociales y personales futuras.

Instinto de supervivencia

Hasta los 18 meses de edad aproximadamente el bebé no entiende explicaciones del estilo “vuelvo pronto”. Para un bebé de esas edades el abandono significa muerte, no supervivencia. Es terrorífico.

Si el bebé no demuestra su oposición a un abandono es o porque es débil (no tiene fuerza para protestar y sobrevivir), o porque se le ha prohibido expresarse (con todo lo que eso conlleva de daño emocional) o simplemente ha sido ignorad@ hasta tal punto que el dolor y el miedo a morir han dado paso a un estado pasivo de aceptación triste.

Sano “enmadramiento”

Lo sano pues es hacer al bebé más dependiente, que tenga una relación continua y predecible con al menos una persona adulta hasta que aprenda él/ella mism@ a relacionarse fuera de ese vínculo.

Deberíamos cambiar el “mira que enmadrad@ está, qué pena” o el “mira que independiente es tan [email protected] por un “mira que dependencia tan sana, saludable y fuerte tiene”. ¿Por qué? Porque esa es la base de un futuro emocional sano, de unas relaciones con [email protected] demás respetuosas y felices y de una autoestima fuerte.

Estaría encantada de recibir algún estudio que demuestre lo contrario y que haga de base a [email protected] las aberraciones que cometemos con [email protected] bebés a diario.

Enhorabuena, de nuevo, a [email protected] [email protected]

Artículos relacionados:

6 thoughts on “El enmadramiento, ¿es bueno o malo?

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Es de una lógica aplastante. El ser humano primero tiene que RECIBIR: nutrirse de amor, empatía, respeto, confianza… para después poder darlo a su vez a los demás.

    Estoy encantada revisando un poco tu blog.

    Enhorabuena!!! Un abrazo!!!

  3. Gracias Ileana! [email protected] se siguen resistiendo a la lógica, desgraciadamente…pero hay que mantenerse [email protected] y confiar en el sentido común. Mucho amor.

  4. Mi hijo a los 10 meses estuvo yendo unos días a la guarde y se mostraba explorador, cómodo, jugando sin hacer mucho caso a los otros niños (ni a la cuidadora, la verdad). Eran los días de “adaptación” y yo estaba por allí, pero, comparando con el resto de niños que estaban llorando a moco tendido, creí que era porque mi hijo estaba muy bien apegado…

    El primer día que lo dejé un par de horas, al volver se puso a llorar, pero la cuidadora me dijo que había estado “bien” todo el tiempo.

    Al final lo saqué de la guarde porque no me gustaba estar separados y porque tampoco me gustaba ese ambiente de niños llorando y sufriendo.

    ¿Se supone que mi hijo está poco apegado, que es poco dependiente???? Hummm, lo dudo… Quizás tiene que haber excepciones a todas las reglas.

Deja tu comentario