Cuéntame un Cuento

En Busca del Cuento Perfecto

Muchas veces nos esforzamos en buscar este o aquel otro libro para nuestros [email protected], cuentos para leer a la hora de dormir o en cualquier otro momento. Existen numerosos ejemplares: los más fantástiscos, los menos, los clásicos, los más modernos, los educativos, los que no, los que más se venden, los que menos…

Los [email protected] durante sus primeros 2, 3 años de vida, no distinguen entre realidad y ficción y si se les cuenta una historia no importa si es real o si no lo es. Lo que sí asimilan en su subconsciente son imágenes y sugerencias que serán parte de su Yo. Por eso es importante saber elegir las historias que contamos a [email protected] [email protected] y las imágenes que ven. Los psicólogos y psiquiatras pasan años tratando de descifrar en adultos esas primeras impresiones de la vida. [email protected] como padres podemos dar una buena base a esa parte no controlable de nuestra consciencia. ¿Cómo?

Haz tus propios libros e historias. No hace falta que las compres. Si necesitas imágenes porque el niño/niña es pequeñ@ recorta y pega en una hoja flores o imágenes de agua, etc., y puedes elaborar tu propia historia sobre ellas, con la ayuda además de tu hij@. Es nuestra responsabilidad mostrar armonía en las imágenes y en las palabras que usamos, como lo es mostrar imaginación, creatividad y capacidad de crear nuestras propias historias.

Un cuento o un libro comprado, al fin y al cabo, es la historia que otr@ nos cuenta

Aunque te parezca difícil al principio te acostumbrarás enseguida y puede que despiertes al niñ@ creativ@ que nunca te dejaron desarrollar entre unas cosas y otras: cuenta tu propia historia a tu hij@. Te puedes basar en lo que habéis hecho ese día y así el niñ@ puede continuar y completar la historia. Te fascinará como les apasiona “imaginar” un día normal. Usa un lenguaje bonito y positivo.

Hay una corriente en pedagogía que defiende que introducir miedos en los cuentos les ayuda a superar sus propios miedos. Yo no estoy de acuerdo. Me es más sano favorecer que mis hijas expresen esos miedos representándolos en papel, llanto, frustración o palabras, que inculcarles el miedo al lobo, por ejemplo, para que tengan otro nuevo. Mis hijas han adquirido miedos que no tenían gracias a libros de “ayuda” que [email protected] le han mostrado. Además hoy en día hay que proteger al lobo, no temerlo. Las historias, sobre todo las clásicas se crearon en un contexto que no sirve hoy en día. La realidad ha cambiado y las historias deberían cambiar con él.

En el mercado hay historias de animales que van vestidos como humanos y que dejan de ser animales y se “humanizan”, hay historias llenas de sexismo, consumismo y clasismo. Hay imágenes desagradables y personajes malvados.

Crea, inventa, reinventa, construye y comparte con tu hij@. Busca la armonía, la belleza, el respeto y la paz.

Si al final, tienes que comprar, mira el interior y piensa en lo que te transmite la historia y los dibujos o fotos. Pongamos las bases en [email protected] [email protected] de unos subconscientes sanos y pacíficos.

Ya sé que están rodeados de imágenes grotescas, los medios de comunicación y los dibujos animados ayudan considerablemente en el proceso, pero si además de protegerles de esas influencias en lo posible, cada noche, cada día, encuentran una historia bella, con imágenes suaves y contenido amable, sabrán que hay otra cara de la moneda. No van a malcriarse por eso, vivir en el horror no les prepara para afrontarlo, más bien todo lo contrario. Cuanto más sentido estético y amable de la vida tengan más fácil les será en el futuro restablecer ese estado.

Y si encima crean historias solos o con la ayuda de papá y/o mamá aprenderán además que crear es divertido y que siempre, en todo hay una vía distinta de solucionar los enigmas: la propia. Y que si las historias se crean con [email protected], encima son más ricas.

Imagen: mermay19

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