Caza de brujas

Para [email protected] que os guste las historias de Halloween, aquí tenéis una de las más terroríficas que me han envíado últimamente.

Es una historia real de caza de brujas.

Lo envía Viviane Lemaigre Dubreuil, mamá y doula que reside en Paris.

Nuestra bruja se llama Elisabeth Lathuille. Es matrona. Y atiende nacimientos domiciliarios. Ha sido perseguida por su organismo regional de matronas por varias razones, entre ellas que trabaja sin seguro. En Francia las matronas tienen que estar aseguradas. Pero las compañías de seguros cobran unos 20.000 euros al año por asegurar a las matronas que atiendan nacimientos domiciliarios. Sobra decir que ninguna matrona puede pagar semejante cantidad. Sobre todo porque cobran 312 euros por estar 24 horas al día, es decir, todo el día y la noche, de guardia durante un mes, en nacimiento y una semana de posnacimiento.

Los ginecólogos pueden cobrar extras por nacimientos. Las matronas no.

Parece que la caza de esta “bruja”, conocida en Francia por sus dotes profesionales y personales, tiene como objetivo prohibir ciertas prácticas domiciliarias entre “brujas”. Teniendo en cuenta que sólo un máximo de 100 mujeres de 800.000 nacimientos da a luz en casa en Francia no parece que pueda haber mucha demanda para que este organismo oficial recapacite sobre su decisión. Lo que significa: fuera nacimientos domiciliarios.

En el parlamento francés la semana pasada se votó a favor de 5 centros de nacimientos (o parideras) bajo la condición de que se construyan al lado de un hospital. Estarán de prueba hasta el año 2015.

El problema es que la Ministra de Salud dijo que construía estos centros para evitar los nacimientos domiciliarios, a su parecer peligrosos. Del mismo modo le pareció peligroso el movimiento paralelo al nacimiento libre: doulas, terapias alternativas, etc.

Si quieres firmar para ayudar a las familias francesas puedes pinchar aquí:

A l’attention de conseil de l’ordre des sages-femmes

En España de vez en cuando ya se van dando también algún golpe de efecto a los nacimientos domiciliarios, como publicaciones fraudulentas en los medios de comunicación del tipo “bebé muere en un nacimiento domiciliario” cuando hubiera muerto igual en un hospital ,etc.

Se ve venir. Aún teniendo en cuenta que somos menos de un 1% las mujeres que damos a luz en casa, hay que perseguir ese “resurgimiento”, peligroso más para algunos poderes establecidos, que para las felices familias que lo deciden. Sin ninguna base científica ni moral se persigue el nacimiento domiciliario.

Me recuerda cuando al final del siglo II se persiguió y exterminó a las matronas y curanderas, mientra que a las mujeres que daban a luz, producto (claro está) del pecado carnal, se las consideraba impuras, dejándolas dar a luz solas.

Del mismo modo la palabra hebrea etzev, cuyo significado es “trabajo, labor” fue traducida en la Biblia como “dolor y agonía”.

Al final del siglo XVI las matronas volvieron a ser “legales” porque se reconoció que era mejor para las mujeres estar con mujeres cuando daban a luz.

A mediados del siglo XVIII aparece la Obstetricia.

Y en el pleno siglo XXI muchas “brujas” siguen haciendo lo que han hecho durante miles de años: felices a las familias que atienden.

Gracias, matronas, por seguir luchando por [email protected], por sociedades más justas y libres.

Imagen por: goddess of chocolate

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