El grupo Educativo

El grupo EducativoAnte todo disculpas por estar todo este tiempo sin escribir y no dejar ninguna pista. Esta segunda maternidad ha eclipsado dulcemente mucho de mi tiempo. No es que mi blog personal sea una fuente de información vital, ni una de las páginas más buscadas, pero cuando releo vuestros comentarios, vuestro cariño, vuestros mensajes de “¿qué pasa? ¿dónde estás?” me siento mal por no corresponder. Dicho esto, comienza la enmienda.

[email protected] habéis preguntado qué paso con el grupo de Educación que montamos. Ese grupo ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido en mucho tiempo. Y motivo de una crisis/renacimiento personal de las que configuran un antes y un después.

La idea era buscar un espacio, un grupo, donde poder compartir ideas, que ni siquiera tuvieran que ser iguales, ideas, que hubiera sanos debates, que se compartiera información, que el resto se uniera o no a las propuestas, que se formaran dentro del grupo distintos subgrupos y que cada subgrupo buscase su camino. Si era conjunto genial, si no, también. Se promulgó el respeto como forma de entendimiento.

Los subgrupos no tardaron en aparecer. Cabe destacar [email protected] que llenaron el grupo de ideas creativas, de muchas ganas, de sueños, de respeto y cariño.

Desgraciadamente también hubo espacio para los egos y las bajas autoestimas, lo que provocó que en la última reunión nos encontrásemos ante un callejón sin salida: no podíamos continuar como grupo, éramos dispares y no había el suficiente respeto para seguir de la mano construyendo.

Aquéllo fue un batacazo emocional para mí. Creía firmemente que de ese grupo disperso iba a salir algo valioso y pensé que iba a ser la ansiada escuelita libre. Con el tiempo, tras el berrinche, he descubierto que mis sospechas no eran infundadas, que iba a encontrar algo muy valioso de todo aquello. Y así ha sido.

Por un lado, he entrado en contacto con gentes diversas, interesantes, pacíficas y que llenan mi vida de colores en estos momentos, lo que vuelve a recargar las pilas para un nuevo proyecto educativo (esta vez con otro grupo y otro enfoque, lo bueno de tropezar es que se aprende a esquivar).

Por otro lado me di más cuenta de mis carencias (no [email protected] usan la introspección cuando esto pasa, claro, yo tampoco lo hice en su momento). Ahora sé, por ejemplo, que no hay que “obligar”, que “buscar”, que lo que [email protected] hace es “esperar” y “encontrar”. Y “pedir” al universo. Te lo trae todo cuando esperas con los brazos abiertos.

[email protected] mamás y papás que intentan montar escuelitas alternativas, o cualquier otro grupo, han tenido problemas parecidos: son muchas las dificultades, pero no son burocráticas, ni legales, ni de forma… sobre todo son dificultades que vienen de [email protected] [email protected]

Y ¿entonces? ¿qué pasa con el cole? Bueno. Ese ha sido otro hallazgo. Hasta ahora me había posicionado en contra de la escuela pública. Digamos que sólo veía lo malo. Era incapaz de ver lo mucho de bueno que también tiene: niñ@s [email protected], sentimiento de grupo. Poco a poco me he ido relajando un poco y dejando de verdad a Iris, mi hija mayor, que sea la que decida. Para Iris en este momento es más importante formar parte de su grupo, pertenecer, que dejar que la profe la obligue a ponerse en fila. Reuniones con su profesora han dado buenos frutos. El que ella sepa cómo nos sentimos, saber que somos los “extraterrestres” de la clase (no os imagináis lo que el resto de padres/madres quiere para sus pequeñ@s) ha servido para abrir un canal de comunicación muy satisfactorio. Dar charlas gratuitas en el cole y fomentar actividades creativas ha sido otro punto de encuentro interesante.

En casa puedo “paliar” lo de la fila, puedo fomentar la creatividad, el respeto, el amor, dejar que exprese y canalice sus sentimientos. Pero no puedo hacerla pertenecer a ningún grupo fuera de su familia, porque por más que busco no encuentro (las extraescolares son más de lo mismo y en los parques o hay grupitos hechos o hay [email protected] encima de niñ@s).

Las familias que educan en casa viven en distintos puntos y sus encuentros una vez al mes no sirven a este propósito de juego, diversión.

Dicen que hasta los 6 años [email protected] niñ@s no tienen necesidades sociales, yo veo en Iris que eso no es cierto y, como he hecho siempre, me guío de ella para lo referente a ella.

Como una mamá me dijo una vez “cada maestrillo tiene su librillo” refiriéndose a que lo que puede valer para tu [email protected] no tiene necesariamente que ser válido para el/la mí@.

A pesar de mí, mis hijas pertenecen a este mundo, no son mías, son suyas, de ellas mismas, de la vida. Y sí, es verdad, ojalá mi mundo tuviera otros valores y mayor respeto por los pequeñ@s.

¿Y qué se puede hacer cuando te das cuenta de que tú eres más de lo mismo? ¿Tirar la toalla, dar el biberón, ir al cole sin más? No. Lo promulgan los ecologistas: “piensa global, actúa local”.

Y local significa local. Tú, yo, local. Un grupo de Educación ya es global. Local es la molécula, el granito, la mota en el Universo. [email protected] extraterrestres.

Qué importa la educación, la creatividad, el barro, Montessori, los Wild, si luego no soy parte de, si no sé serlo, si no escucho, si no observo, si no soy feliz, si no soy parte de.

Qué es más importante: jugar con [email protected] niñ@s o sentirse social (sin jugar con [email protected] niñ@s).

Qué es más importante: pagar hipoteca o hacer malabares.

Qué es más importante: enseñar con el ejemplo o dar razones. Tener razón o ser feliz.

Luis y yo estamos como locos cambiando “localmente” , pero dentro de este contexto, en este momento. No vamos a ir más en contra. Ir en contra hace daño, trae dolor y se pierde mucha energía valiosa.

Iremos rodeando la piedra como el agua del río que la encuentra, sea lo que sea lo que hagamos, sea donde sea que estemos y vivamos, y mientras iremos mejorando nuestra forma de sentir, que hay mucho por mejorar. Y esos cambios afectan directamente a nuestras hijas, y nuestras hijas afectan directamente a su entorno… A veces no hace falta montar ningún grupo. Aunque a veces hace falta montarlo para darte cuenta de quién eres y de que ya estás en un grupo, aunque no lo hayas elegido.

El cambio está tan cerca que a veces nos perdemos muy lejos.

La maternidad, la paternidad, además tiene un importante añadido: lo que hacemos local repercute directamente en [email protected] [email protected]

Gracias por leer este artículo tan sencillo y a la vez tan complejo.

Y gracias por esperarme.

Estoy de vuelta y hay muchas cosas que contar.

 

Imagen de: Rafael_cercedilla

Artículos relacionados:

7 thoughts on “El grupo Educativo

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Ay Raquel, qué maravilla de post. Yo me encuentro en una tesitura similar y pendiente de decidir que es lo que Violeta, mi hija decidiría. Veremos que sale de esta historia.
    Gracias

  3. Las dificultades se superan y no veas lo que se aprende, eso de los tropiezos y los esquives me ha gustado, llega un momento en la vida en que ya no te pasa lo mismo dos veces, aunque a veces hay que esperar.
    Sí, es observando lo que nos rodea, nuestras limitaciones, a nuestros hijos atenta y sensiblemente y tropezando como se aprende…no?

  4. Hola Raquel, no se si te gustara mi comentario, pero es lo que pienso. A veces los cambios no son solo locales, a veces hay que dar un gran cambio, un giro.
    Si tu proposito es claro, y las reglas de la sociedad son contrarias, es que no estas en el lugar adecuado. Siento ser critica, pero Espanya es una sociedad bastante rigida (de momento) a la que lo de grupos alternativos o diferentes no le gustan, y pocas posibilidades nos ofrece. Durante generaciones nos han educado asi, a obedecer y seguir sin plantearnos ideas nuevas, diferentes, alternativas.

    Un beso!

  5. Hola Belén! pues claro que me gusta tu comentario. Lo que quería decir con este post es que incluso en esos sectores alternativos, en esos “ejes” del cambio, se necesita muuuuuucha introspección, porque ir a la contra no es más que más de lo mismo. La sociedad es “la tribu” de [email protected] [email protected], nos guste o no, si todo todo es malo pobres [email protected]!!! Si cambias tu, tu familia, cambias tu entorno, y ese es el verdadero cambio social. Si las cosas van como van es por falta de referentes y de información: tienes lo de siempre o lo contrario, y no hay vuelta de hoja. Formar parte de grupos alternativos es fácil, “huir” del sistema también es una posibilidad, pero quedarse ahí, en medio del cogollo, y tener agallas para mirarse primero el ombligo 🙂 eso no es fácil. Este post es un guiño de amor a [email protected] [email protected] personas que hacen este mundo un mundo mejor sin formar grupos, publicar libros o tener renombre. Y hay a patadas, en todos los países del mundo. [email protected] son el verdadero ejemplo social. Muchos besos.

Deja tu comentario