Timo Número Dos: HypnoBirthing, Hipnonacimiento, Hipnoparto

Después de la Luna llena, estaba deseando seguir con el “destape”. Ahí va el segundo timo.

Tras muchos dimes y diretes (5 años) con el Instituto Americano, nos damos una y otra vez de bruces con la realidad de HypnoBirthing: método global del siglo pasado para todas las mujeres por igual. A, B y C para todas, que no a todas le funciona.

Partimos de la base de que ninguna preparación al parto es completa por muy larga y buena que sea: es muy difícil preparar a nadie sobre su futuro parto. El cuerpo de la mujer es perfecto y el nacimiento de un bebé es una sucesión perfecta de acontecimientos. De acuerdo. Pero entre medias hay muchas variables tanto exteriores como interiores de la propia madre de la que ésta no tiene consciencia.

Y ninguno somos adivinos.

Incluso cuando se mima al detalle el exterior, el contexto, pocos mimamos lo que somos y de dónde venimos, nuestra andadura personal, nuestra maleta de vivencias, nuestro yo. Una sabe que quiere parir bien, y poco más.

Después de este tiempo acompañando en esa búsqueda del parto perfecto, siento que la única forma de trabajar, y la única honesta, es facilitando que cada mujer se defina algo a sí misma antes de definir su vida de madre, esto es, que si sabe de dónde viene puede vislumbrar hacia donde va. La información es importante, la vinculación prenatal es importante, pero si descubre lo que quiere, puede elegir. Si no, siempre otros eligen por ella. Y descubrir lo que una quiere significa saber lo que una es.

Pero esto no interesa en lo más mínimo al Instituto de HypnoBirthing, claro. Después de tantos años en el mercado mueve tanto dinero, que hasta hace los encuentros anuales de sus miembros en cruceros por el Caribe.

 

La verdad no vende

¿Vende decirle a una madre que no sabemos ni siquiera que lo que vamos a ofrecer pueda ayudarla? ¿Vende aclararle que sólo ella tiene las claves de su propio destino y que sólo le ofrecemos las herramientas para que localice esas claves porque sólo ella sabe como hacerlo y si quiere hacerlo?

Lo de parto natural o parto sin dolor son dos de las frases que más dinero mueven en el mercadillo natural de los partos.

Por supuesto que todas las mujeres nos merecemos un parto natural y sin dolor, estamos diseñadas para ello, a ser posible con orgasmo, que también estamos diseñadas para ello. Eso es indiscutible. Es ciencia, Naturaleza. Lo afirmo y defiendo.

Pero, de verdad, en nuestras sociedades, con nuestro bagaje y crianza, profesionales, acompañantes, mujeres, madres ¿quiénes hoy en día alcanzamos un parto natural? ¿y con placer? ¿con honestidad? Pues muy pocas, la verdad.

 

Culpables fuera 

Aquí podemos echarle la culpa de nuevo a los ginecólogos, o a la sociedad, o a la falta de información, o a lo que nos apetezca según el grupo al que pertenezcamos o según el momento en el que nos encontremos de nuestras vidas.

Pero en el fondo, muy en el fondo, sabemos que es algo que está ya dentro de nosotras, que lo que nos ha pasado en la vida y vivimos nos predispone a llegar a eso que nos pasa.

Que lo demás o los demás son parte del escenario, pero la obra es vivida y de alguna forma orquestada por nosotras mismas.

Por eso HypnoBirthing, o Hipnoparto o Hipnonacimiento, funciona con aquellas mujeres más conectadas a la tierra, más conectadas a su naturaleza de mujer. Pero es que sin HypnoBirthing o como queramos llamarlo, también parirían igual de bien.

Sobre lo que quiero llamar la atención en este artículo es del vasto grupo de mujeres “naturales” sin serlo, de las que no se habla apenas. Aquellas que nos sentimos atraídas por lo natural, pero sin serlo. Aquellas que ansiamos ser como las más naturales, pero que nos quedamos en el camino.

Siempre buscamos modelos a seguir para todo lo que hacemos. 

Hemos sido criadas así. Entonces nos sentimos cercanas al grupo “eco”, a ese grupo de mujeres que paren en el agua, o en su casa. Y nos fascina. Cómo no. Además la ciencia nos da la razón.

Entonces elaboramos un plan muy cuidado para alcanzar aquello que otras alcanzan parece sin esfuerzo. Y lo vivimos. Tan seguras de que podemos hacerlo así, que lo hacemos.

Algunas nos quedamos en el camino, con la consiguiente frustración “no he sido suficientemente madre” o sensación de timo “aquello que me vendieron en mí no funcionó”. Podemos encontrar luego a más madres como nosotras y asociarnos para echar la culpa a otros de nuestra pena. Y pasan los años sin darnos cuenta de que hemos sido madres, madrazas, que lo difícil es ser madre en condiciones adversas. Y lo hemos sido.

Pero nuestro éxito, ante tanto dolor, se disfraza de consuelo.

Y las expertas nos siguen aleccionando sobre la buena forma de parir, mientras escuchamos atentamente con lágrimas en los ojos, cuando somos nosotras las que deberíamos aleccionar a las demás sobre la mejor forma de hacerlo cuando las cosas no son como las hemos escrito.

Cuánta ceguera

Otras alcanzamos el parto natural y podemos ya ser parte del grupo y dar lecciones a las demás en reuniones, blogs, etc. intoxicando así a diestro y siniestro. Con un solo hijo nacido naturalmente, una ya puede pasearse altiva. Yo misma lo he hecho en este blog.

Empodera parir, claro que sí, sobre todo cuando todo va bien. Pero empodera también el parir como se pueda o sepa, de la forma que sea. Nosotras mismas evitamos que así sea. Si no es natural, entonces no empodera y hay que mandarlo al cajón de lo que nunca debió pasar. ¿Por qué?

Y otras parimos naturalmente y para poner la guinda al sinsentido fingimos, por ejemplo, que no nos duele.

Esta representación nos abre muchas puertas, nos ofrece muchos abrazos y muchas palmaditas en la espalda. Nos colma de seguidores. Claro que sí. Nadie se imagina ya a la profesora de Qi Gong sufriendo dolor en su parto, y mucho menos haciéndolo en hospital. Qué retrógrada. Una epidural en este caso sería muy poco zen, la verdad.

Y Youtube se llena de videos “bellos”. Cuánto me arrepiento de haber enseñado videos de este tipo en este blog y en mis clases. Como somos tan visuales, lo que nos entra por el ojo se convierte en modelo a seguir casi instantáneamente. Pero nadie pare igual que nadie. Ni tiene por qué hacerlo.

Afortunadamente también hay partos naturales reales, mujeres cerca de la Naturaleza que se entregan y lo consiguen, pero esta vez sin fingir nada. En estos casos sobran todas las ayudas o métodos. La mujer ya sabe. Y hace lo que le apetece en ese momento, gime, aúlla o se calla. Éstos son difíciles de localizar en Youtube. La mujer pariendo no posa.

Tiene más visitas en la red el bello, aquél en el que la madre, una belleza delgada y ágil, se contonea al ritmo del bebé para parir lentamente en la postura de libro sin desgarrarse.

Como cultura del envase que somos, buscamos la estética hasta en la forma de parir.

Y es lindo observarlas, puesto que hay belleza y sabiduría en esas imágenes. El problema es imitar ese comportamiento. Hacerlo mío hasta el final con todas las consecuencias. ¿Por qué? Porque, sencillamente, no es mío.

La escenografía a veces nos lleva también a hospitales (entorno más común) donde llegamos desconectadas y entregadas, y aunque luego no nos lo parezca, estamos, en lo más íntimo de nosotras mismas, cómodas así.

Esta entrega la llevamos ya bien aprendida de nuestra relación con lo cercano, pareja, familia, amigos, grupos, etc., donde a pesar de ser mujeres “independientes” nos dejamos manipular una y otra vez. Y vivimos en general vidas que no son nuestras.

Siempre a nivel subconsciente, vaya, nadie conscientemente se entrega a una cesárea innecesaria o da a luz en una bañera con velas si le aterra la idea.

Si sabemos de nuestras limitaciones, localizamos nuestros dolores y miedos, disfrutamos o sobrevivimos a nuestra manera la experiencia, sea esta como sea y sea ésta donde sea. Y hagamos lo que hagamos nos empodera. Porque vivir empodera.

El decorado da igual.

Y la representación también.

Es NUESTRA experiencia. Nosotras parimos. De una forma única, salvaje, mágica, incomparable.

 

Aprendizaje

Mucho.

Cada uno vivimos nuestro proceso. El saber de dónde vengo me facilita entender en qué momento me encuentro y hacia dónde voy.

Y a descartarme de ciertas recetas generales.

El ser honesta conmigo misma me lleva a ser honesta con los demás.

Ojalá en un presente cercano haya mujeres que hablen sobre sus dolores en el parto, o sus epidurales, o sus cesáreas, o sus partos naturales en el agua, con madurez, con la sabiduría de saber que están conectadas entre ellas, que sus experiencias son las mismas, al fin y al cabo.

Y que las únicas herramientas que ofrezcamos los acompañantes de gestantes sean aquellas que les ayuden a saber de qué están hechas.

Aunque no vendan tanto.

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6 thoughts on “Timo Número Dos: HypnoBirthing, Hipnonacimiento, Hipnoparto

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Que es lo que mas importa?

    La forma de dar a luz o que la criaturita que hemos esperado con tanto amor por todos esos meses salga saludable y de la mejor forma posible?

    Hay que dejarse de egos. Se da a luz como Dios quiere.
    Gracias al Universo di a luz de una hermosa manera y con dolor. Vi todos esos videos hermosos, lei sobre hipnoparto y me inspire mucho y si hasta visualice mi parto perfecto pero siempre estube entregada a la voluntad divina, siempre espere lo mejor o lo peor….

    Entiendo el sentimiento por que en mi circulo de amigas han habido todo tipo de partos y de todos hablamos y lo mas importante sigue siendo que sea como sea nuestros pequeños salgan con bien.

    Eso es lo mas importante al final de cuentas.

    Saludos

  3. Y que la mamá tenga la mejor experiencia sean cuales sean las circunstancias, que esté entrenada en la aceptación y el fluir…grandes enseñanzas cuando se es madre! Gracias por tu comentario. Un abrazo

  4. No entiendo muy bien por qué dices que los cursos de hipnoparto son un timo como dices en el titulo del post…

  5. Quiero decir que no hablas nada de este metodo en si. Solo cosas en general sobre lo que significa para ti ser natural y tal. Pero es imposible hacerse una idea de lo que consiste esta tecnica y por que es un timo.

  6. Hola Raquek.
    Tienes razón, es un post basado en que quien lo lee sabe de qué va la hipnosis para el parto. Es que Babog es un blog muy personal! no pretendo aleccionar a nadie, aunque lo parece y mucho, verdad? He ido mejorando con los años. Ese post es antiguo. Y prometo mejorar más! Si te interesa la hipnosis y la técnica echa un ojo a http://www.nacimientofeliz.com Un saludo!

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