Timo Número Tres: La Red de Doulas y la Formación de Doulas

Me dirijo contenta a la página de doulas en España que más visitas tiene, sobre todo porque su dominio es bastante fácil. Ya no ejerzo de doula desde hace años porque mis niñas requieren toda mi energía, pero les ofrezco NacimientoFeliz.com como herramienta para aquellos clientes que puedan necesitarlo.

Primero no contestan.

Luego me dicen que envíe mi currículum (algo bastante subjetivo pero en fin). Tras enviarlo vuelven a no contestar.

Pasa el tiempo y conozco a mujeres que acompañan, mujeres neutrales, empáticas, maternales. Muchas de ellas sí ejercen de doulas y tampoco tienen cabida en esta página web. Una pena puesto que es referencia de las madres que buscan en Google.

Y preguntando, voy topando con preciosos nombres de redes de doulas que también hacen la vida imposible a sus miembros y a las nuevas doulas.

Todos sabemos que el índice de nacidos en España es muy bajo, sí. ¿Pero ser doula es una profesión de oficina donde una se da codazos con sus compañeras para lograr un cliente?

No.

Es todo lo contrario.

Es un modo de vida

Nos entregamos y aceptamos (a veces, a pesar de nuestro currículum y look, pues sencillamente no conectamos o no le gustamos a los clientes, entonces nos ponemos en contacto con otra persona más afín. Pero ¿hacemos eso alguna vez?)

Ser doula es algo más. Y de aquí surge mi reflexión de hoy.

Se puede esperar poco altruismo de personas que no sabemos colaborar con otras personas y enredarnos de verdad. Da miedo saber que estas personas somos las que acompañamos a otras mujeres en el sinuoso camino de la maternidad.

No se puede acompañar en el fluir de la vida cuando una misma no fluye, está agarrada, vigilante, nerviosa.

Cuando prima sus necesidades económicas o de reconocimiento, es decir, sus necesidades de cubrir su baja autoestima, al acompañamiento real de otras personas.

¿De verdad acompañáis?

El número de doulas ha crecido considerablemente en los últimos años.

Muchas mujeres se lanzan a acompañar a otras en lo que parece una profesión muy bella y muy bien vista. Otras piensan que con ella pueden llenar los ratos libres.

Hacen un curso de formación (los hay a patadas, cualquiera da hoy en día formación para ser doula, es lo bueno que tiene enseñar algo que no está regulado) y hala, al tajo.

O no hacen ninguna formación pero han parido una vez bien y deciden comercializarlo.

Con el certificado en la mano, o las ganas de protagonismo, ya sólo queda anunciarse y encontrar a esas mujeres que buscan compañía.

¿Queda genial ser doula dentro del grupito natural, verdad? Es una profesión además muy de moda. “Hola, tú qué eres”, “yo soy doula”. Precioso.

Profesión muy bien vista en los mundos alternativos

Claro que si. Queda muy chic, muy new age, y además luchamos por algo, por ejemplo porque las mujeres tengan doulas. El término da a entender que tenemos muchas cosas buenas.

Pero se baja el telón. Y tras el nombre se esconde una entrega no sólo de horas de tu vida sino también de energía, de emociones, de alma. Y es ahí donde la cosa empieza a fallar y de millones de doulas, sólo quedan unas cuantas.

¿Qué pasa cuando el parto dura días? ¿qué pasa cuando el bebé o la madre mueren? ¿qué pasa cuando la mujer enfrenta dolor, indecisión, miedo? ¿qué pasa cuando no lo logras la neutralidad que vendes? ¿qué pasa cuando te duele a ti más que a la madre? ¿cuando te remueve?

Aquí muchas de ellas no saben qué contestar. Y lo peor, muchas no salen a buscar respuesta a estas situaciones. Se quedan atrincheradas.

Cuando una entrega el alma necesita periodos de descanso, conocerse, cuidarse, mimarse, amarse. No con soberbia, sino con altruismo.

Una doula perfecta sabe que no lo es

Y antes de embarcarse en la titánica tarea de acompañar a otros, primero se conoce a si misma, lame sus heridas, las conoce, al igual que sus limitaciones y anhelos.

El conocimiento de una misma requiere humildad. Da igual los cursos de formación y el currículum. Cuando sabes qué eres, sabes que todas las mujeres del mundo comparten tu sangre, independientemente de lo que elijan, hagan o sientan. Con ese conocimiento entonces sí puedes formarte para mejorar en tu acompañamiento. Sin ese conocimiento, da igual toda la formación que tengas o no.

Aquí otro apunte sobre los cursos de formación. Parece que va primero el curso y después la doula. Esto vende mucho también. Todos los centros holísticos de maternidad parecen ofertar un curso. A veces eternos, larguísimos, con muchos profesionales… Pero eso no hace una doula.

Primero la doula descubre que quiere acompañar

Luego sabe qué necesita y busca los recursos para mejorar ese acompañamiento.

Los cursos por doquier no hacen sino enturbiar esa realidad, enmascararla.

Sabedores muchos organizadores de esta situación, ponen igual a la venta estos cursos. Porque los venden. Sobre todo en tiempos de crisis. Donde las nuevas madres necesitamos una profesión flexible y bonita. Pero así es más difícil para las madres encontrar acompañante. Hay tantas…

¡¡¡Doulas de verdad!! ¡¡¡madres que ayudáis a madres!!! mujeres anónimas, silenciosas, sabias…¡¡¡anuncíaos en Babog!!! aunque no os hace falta anuncio, la comunidad os conoce y os ama.

Llenad con vuestras almas este mundo, irradiad esa sabiduría silenciosa que haga la tierra fértil.

A las doulas por moda o para llenar ratitos: por favor, no estamos jugando a las casitas, estamos tratando con personas, con vidas, con sueños.

Aprendizaje

Es difícil descubrir quién tiene la careta puesta sin saberlo (porque careta llevamos todos, pero algunos por lo menos lo sabemos) y el mundo de las doulas empieza a estar muy corrompido, desgraciadamente, gracias a la moda y la expectación que se está creando a su alrededor. Los cursos de formación por doquier no hacen sino empeorar la situación, porque la profesión se pone en bandeja, y, al igual que todas las profesiones del mundo, especialmente ésta, es vocacional y se hace necesario descubrir si una es doula o no antes de formarse o no.

La doula es. Luego nos formamos o llenamos de recurso si así lo deseamos.

Siento que cuando damos con alguna doula de verdad, el corazón brinca ante su proximidad y sentimos que el mundo está lleno de Belleza, Sabiduría y Amor.

La doula de verdad es objetiva, neutral y esa neutralidad muchas veces la lleva a alejarse de grupos, de modas, de doctrinas, de redes corruptas.

Con valentía.

Ella no necesita aliarse ni tarjeta de presentación. A ella la sentimos y conocemos en su comunidad.

A su lado podemos ser nosotras mismas, sin miedo. Pase lo que pase.

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17 thoughts on “Timo Número Tres: La Red de Doulas y la Formación de Doulas

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Me he sentido muy identificada con lo que cuentas. llevo tres años acompañando a mujeres en el embarazo y el posparto, ejerciendo de doula sin saberlo, sin cobrar, porque era lo que me nacía. pensé en hacerme doula pero después de mirar y remirar todas las páginas y formaciones no encontré ninguna que me convenciera, dejando aparte lo carísima que es la formación, la mayoría de conocimientos yo ya los tenía y echaba de menos una formación más en la comunicación, en la empatía, en la inteligencia emocional, en conectar con la energía de la madre… así que fuí haciendo cursos y talleres que me hacían crecer como persona.
    Después de un tiempo en el que navegué por muchas emociones y pensamientos, hice una formación con Liliana Lammers que fue el final de un camino y el principio de uno nuevo. Me di cuenta de que no tenía que formarme como doula porque ya lo era, así que empecé a nombrarme a mí misma como tal y a decirlo a los cuatro vientos. al principio con la boca pequeña, después muy convencida.
    El destino ha hecho que me cruzara y me siga cruzando con doulas maravillosas (como tú) que trabajaban desde el corazón y el ser, no desde la mente y el hacer. Estas mujeres han ido confirmando lo que yo sentía.
    ahora estoy en este camino de conocimiento, autoestima y valoración.
    Gracias porque estas palabras me resuenan y hacen que me reafirme en el camino escogido.

  3. Qué dañina eres. Cuánta rabia almacenada, siempre criticando a los demás. Háztelo mirar. Sé que no me publicarás, pero mira, me da igual. Tú sigue así, que recogerás lo que siembres.

  4. Gracias por esta reflexión!! Alguien tenía que decir las cosas claras, como son. Me encantaría tener un rato para dialogar sobre todo esto contigo. Lo comparto. Gracias

  5. Querida Raquel , soy doula , de las de formacion …de esas de las que hablas …a parte de madre …de esas de las que hablas de parto bonito ….tambien soy profesional …de otras cosas muy distintas al mundo de la maternidad …y tambien vivo en el mismo pais que tu …y se de lo que hablas ….
    Quierida Raquel creo que tu reflexion se podria llevar a cualquier otra profesion existente en el planeta …medico , abogada , actriz , periodista , biologa , artista ,masajista , terapeuta ect….y llegariamos al mismo punto . Es la humanidad , la honestidad , el amor , el servicio , el pensar en los otros lo que nos da el verdadero valor en lo que hacemos .
    Si te sientes mal con las cientos de doulas …de esas…que estamos al servicio de las mujeres en este pais , mira en tu interior y observa que es lo que tanto te mueve . Gracias por tu reflexion que provoca la mia propia , un saludo

  6. Estoy de acuerdo con Eso . Desde Uruguay formamos doulas comunitarias con la esperanza de que su rol sea altruista y de servicio incondincondicional como fue desde el principio. ASOCIACION DESDESNACIONAL DO el proncipio

  7. Guau!! Me encantaría hablar contigo y leerme tu blog complettito. La verdad es que yo no soy doula, pero dos partos se me presentaron en cada y ahi mi instinto me hizo acompañar mas allá del llamar al médico. Me encantó y me extasió me volqué y superé mucho de mi primer parto que fue mal rollo pero lo hice y volvería a hacerlo por amor, al arte, a la vida, al embarazo, al menos por ahora. Tendré alma de doula?? Jajaja

  8. Hola Laura! Gracias por tu aportación, es verdad, se extrapola a cualquier otra forma de vida o profesión.
    Me chiflan las doulas. Es por eso que me encanta rodearme de ellas. Trasmiten muy buena energía. Un abrazo!

  9. Pingback: Los Productos Ecológicos y Las Terapias Alternativas | Babog.org

  10. Me ha encantado. Quiero empezar a acompañar y me he topado con doulas que no me acepten sin su formación. Cada una me quiere dar clase de algo. Pero me pregunto siempre,si conmigo son antipaticas, como seran acompañado?

  11. Estoy completamente de acuerdo contigo. Desde hacía tiempo desde antes de quedarme embarazada sentía que debía hacer algo importante en mi vida leía y me informaba sobre maternidad y partos, pero sentía que me faltaba algo. Ahora 7meses después de dar a luz mechero dado cuenta que me encantaría ser doula o simplemente una mujer acompañante de otras mujeres en su proceso a la maternidad. Solo encuentro cursos larguísimos a los que no puedo asistir por varias razones… Y en estas me encuentro, estoy otra vez en un momento en que no sé cómo avanzar. Un abrazo y gracias por nacimiento feliz me ayudó mucho en su día.

  12. Maravillosa tu reflexión, comparto totalmente lo que dices. Para acompañar sea cual sea el proceso, es importantísimo haber pasado por un trabajo personal. Muchas gracias por tus palabras, hacen que una se reafirme en lo que es, siente y cree

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