Patricia envía este documento interesantísimo
En las clases de Hypnobirthing (Hipnonacimiento) les digo, a las parejas, que nos llaman mamíferos porque mamamos, que si no naceríamos de huevos.
También les hablo de la importancia del movimiento mandibular al mamar para el bebé, del carácter emocional…
Pero da gusto encontrar estudios que, aunque usen palabros, nos sitúan fuera del “yo digo tú dices”, que nos demuestran qué es de verdad lo mejor para tod@s. Gracias Eloísa por tu traducción
Traducción al español en: ¿Alguna vez te has preguntado qué hay en la leche?
Texto fuente: Did you ever wonder what’s in… ?
Imagen de: Broad Axe


Llevo varias semanas leyendo, escuchando, comentando en blogs, e incluso observando situaciones consideradas de maltrato a niñ@s. Me doy cuenta de que el maltrato es algo subjetivo: mientras que a los maltratadores les parece que hacen lo correcto con sus hij@s, a l@s de fuera les parece fatal si tienen otros valores o no tan mal si se ponen o se han puesto en el lugar de los maltratadores, o tienen las mismas carencias que los mismos
La crisis que vivimos no es sólo económica, como sabemos es una crisis de valores. Hay quien piensa que las profecías que afirmaban que el 2012 era el fin del mundo, se referían al fin del mundo como lo conocíamos, el fin de una etapa, el comienzo de un nuevo paradigma, de una nueva consciencia.
Cuando me quedé embarazada de Maya una de las sensaciones primeras fue de “engaño”: sentía que, de alguna forma, privaría a Iris, mi hija mayor, de cariño. La sola idea de poder querer a Maya de la misma forma que a Iris se me hacía difícil de digerir. Confiaba en la Naturaleza y en que ella me guiaría de nuevo en este camino nuevo y único. Y así está siendo.
Ante todo disculpas por estar todo este tiempo sin escribir y no dejar ninguna pista. Esta segunda maternidad ha eclipsado dulcemente mucho de mi tiempo. No es que mi blog personal sea una fuente de información vital, ni una de las páginas más buscadas, pero cuando releo vuestros comentarios, vuestro cariño, vuestros mensajes de “¿qué pasa? ¿dónde estás?” me siento mal por no corresponder. Dicho esto, comienza la enmienda.
Mi madre siempre me ha dicho que estos tiempos son mejores que los suyos, cuando vivían tod@s junt@s compartiendo casa: primos, tíos, abuel@s. Recuerdo siendo pequeña, cuando mis padres se “independizaron” de la gran familia y montaron la suya propia. La gente de clase media/baja vivía en bloques de pisos, en Madrid, mi ciudad. Los vecinos del bloque de pisos de mis padres eran mi familia. Recuerdo ir de un piso a otro recibiendo besos y abrazos, jugando, saltando, riendo. 



