Los delfines y los niños

Disciplina.

Menudo temazo.

Disciplinar a un niño consiste en enseñarle a comportarse de la forma que sus padres consideran deseable y ayudarle a evitar comportamientos que sus padres consideran inaceptables.

Cientos de experimentos psicológicos demuestran y han demostrado a lo largo de los años cómo, en general, los niños aprenden. Tener el acceso a estos “métodos” y elegir el que mejor convenga para disciplinar es tarea del padre/madre. Del mismo modo, el progenitor es el que elige lo que considera aceptable o inaceptable.

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¿Qué Clase de Padre/Madre Eres?

Os dejo ahora pero empezaré de nuevo a escribir a mediados de Septiembre. Quiero disfrutar y exprimir este sol y esta vida veraniega. Leyendo a mi adorada Dorothy Corkille Briggs (Celebrate Your Self) he encontrado unas páginas que pueden hacer de este verano el verano de nuestras vidas. Mientras buscas sombras en vez de cremas solares, mientras buscas frutas batidas para hacer helados en vez de comprar azúcares vacíos, a lo mejor quieres echar un ojo, entre baño y baño, al trato que recibimos y damos. Read More

La primera etapa del negativismo

Primera pubertad

La etapa del negativismo en los bebés aparece desde los 15 hasta los 30 meses y puede durar todo ese periodo. Se le llama “primera pubertad” porque en esta etapa de desarrollo, además de ser muy parecida a la siguiente pubertad, se sientan las bases para la misma. Por negativismo quiero decir cuando empiezan a decir “no”, cuando el bebé dulce que “se dejaba hacer” de repente quiere hacerlo todo [email protected] y además al revés de lo que proponemos. ¿Y por qué hace eso? Como para otras muchas cosas, hay quienes piensan que es para jorobar y por llevar la contraria y que precisamente es cuando hay que demostrar autoridad y someter a [email protected] niñ@s a un “se hace por que lo digo yo y vale”. Sin embargo el mensaje que llega al niñ@ es muy diferente. Veamos por qué. Read More

Obediencia

Edad Media

Es muy reciente el estudio sobre el impacto que tiene la obediencia que los padres/madres inculcamos a [email protected] [email protected] sobre el comportamiento de [email protected] [email protected] En la Edad Media a [email protected] [email protected] que se revelaban a sus padres se les consideraba endemoniados y se les llegaba a practicar hasta exorcismos. Read More

¿Qué juguete compro en estas fiestas?

Comprar sin parar

Se acercan esos días en los que [email protected] compramos sin parar, especialmente juguetes.Qué juguete comprar [email protected] adultos compran aquellos juguetes que les gustan a ellos, [email protected] [email protected] compran o adquieren o hacen posible aquellos otros que le gustan a [email protected] niñ@s.

¿Y cómo saber qué juguete les gusta? Es tan fácil como cualquier otro tema en crianza: deja al niñ@ que te indique qué quiere descubrir, con qué quiere jugar. A lo mejor no es ni siquiera un juguete, a lo mejor está “[email protected]” con el agua corriendo por el grifo. Muchos padres regañamos a [email protected] [email protected] cuando descubren, tocan, experimentan, y luego pretendemos que jueguen sin parar con el último modelo de coche teledirigido que nos ha costado una fortuna. Es un sin sentido. ¿Cuántas veces han jugado más con la caja que contenía el regalo que con el regalo mismo? Volviendo al ejemplo anterior, otro sin sentido es pensar que los niños juegan con el agua para hacernos rabiar y que hay que dominarlos para que no sigan. Están aprendiendo, están descubriendo el mundo, lo analizan para aprender, no para hacernos daño. Hay malos padres, no [email protected] niñ@s. Read More

Firmeza versus rudeza

Los padres debemos ser firmes, tener claro qué está permitido y qué no para nuestros hijos. Y esto no es una distinción moral, no te preocupes. Es una distinción entre lo que es peligroso para tu hijo o los demás o lo que no. Para saber qué es peligroso haz una lista de aquellas acciones que tienen consecuencias que conllevan peligro físico: el fuego quema, los enchufes electrocutan, los coches en movimiento atropellan, si golpeo hago daño a otros, etc. En esos casos debes mostrarte firme: no se puede tocar el fuego, no se pueden meter los dedos en los enchufes, no se puede agredir a otros, etc. Tú tampoco lo haces, ¿no? Read More

Recompensas

Ya vimos que los “Castigos” no llevan a nada. Pues bien, pienso firmemente que las recompensas son tan dañinas como los castigos.

Recompensar es el acto de dar algo al niño como premio cuando hace algo que nos agrada. Cuando un padre recompensa a un hijo por algo que ha hecho muestra la misma falta de respeto que cuando lo castiga. Cuando lo hace no cree que su hijo pueda llegar a ser responsable de las consecuencias de sus actos si no es premiado por ello. Lo subestima. Además hay moraleja en el acto de recompensar, se envía un mensaje de “sólo perteneces a la familia cuando haces cosas bien” y “si haces esto tienes recompensa así que sólo hazlo cuando seas recompensado”. Los valores que inculcamos recompensando no son los correctos. Muchos padres además usan las recompensas para “comprar” a sus hijos y así suplir carencias de afecto, tiempo o dedicación. Read More

Castigos

Personalmente no creo en los castigos. Si los castigos fueran útiles, con una vez bastaría: una vez que castigas, el niño aprende y no lo vuelve a hacer. Sin embargo nunca es así y es lógico que no sea así ya que castigando no se enseña al niño nada, sólo se le muestra quién tiene el poder y se le obliga a ser sumiso, pero el niño no aprende de su comportamiento, no se responsabiliza, no hay ninguna lección en ello más que la fuerza bruta y el miedo. El niño aprende eso sí a castigar a otros, a usar su fuerza con aquellos que son más débiles. Hay niños además que, privados de atención, aprenden a llamarla así: mis padres sólo se dan cuenta de que existo cuando me castigan. Voy a hacer que me castiguen.

Los niños aprenden por imitación. Read More

Método de las Consecuencias Lógicas

Como vimos en “Castigos” los castigos no funcionan ni las recompensas tampoco si lo que queremos es que el niño aprenda y sea responsable.

Te preguntarás especialmente qué se hace en situaciones donde el niño está en peligro real si no hace lo que se le dice. De nuevo castigarlo no es la solución ya que sólo sirve para demostrar que tienes el poder y que si hace algo que no quieres debe temerte. Con el miedo el niño aprende a hacer las cosas porque tú las dices, por temor a las represalias. En cuánto pueda y sea libre las hará. Hay niños que esperan a la pubertad para manifestar todas las represiones que han tenido siendo niños, otros que lo hacen en la edad adulta, etc. Si no enseñamos a nuestros hijos que la responsabilidad de sus actos es suya y sólo suya, no aprenderán a ser responsables. Nosotros, los padres, somos espectadores y guías de su desarrollo, pero no debemos arrebatarles sus consecuencias. Read More