El Cuerpo de la Placenta

América y Europa

En determinadas zonas de América y Europa se come la placenta tras el nacimiento porque se cree que tiene propiedades nutritivas inigualables para la madre y su bebé, y el comerla es tan natural como la propia lactancia. En zonas del norte de California y el Reino Unido tras el nacimiento se celebra la “Placental Party” donde la placenta es compartida y cocinada para familiares y amigos.

La mayoría de los mamíferos comen la placenta tras el nacimiento de sus crías, curiosamente incluso herbívoros.

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El Alma de la Placenta

Otras culturas

Los Navajo de la zona suroeste de América entierran la placenta de sus hijos dentro de lo que denominan las Cuatro Esquinas sagradas para ligar a su nuev@ hij@ con su tierra y sus ancestros.

Los Maoríes de Nueva Zelanda entierran la placenta en tierra nativa por la misma razón. De hecho tierra y placenta comparten la misma palabra: whenua.

En ciertas zonas de Siberia se piensa que se ha enterrado mal o en un mal sitio la placenta si el bebé enferma. Entonces se desentierra y se le busca un lugar mejor para que el niño o la niña sanen.

Los Ibo de Nigeria y Ghana consideran la placenta como la gemela del bebé. Los Aymara y Quechua de Bolivia dicen que la placenta tiene su propio espíritu.

La gente de Malasia consideran la placenta como hermana mayor de sus [email protected] Los Parigi en Celebes Islands la reservan en algodón blanco hasta que la madre la entierra con un ritual. Parecidos rituales se encuentran en Java y Bali. Read More

¿Hay que cortar el cordón umbilical?

Cuando leas ésto, si nunca has oído hablar de ello, pensarás que soy una terrorista del parto. No se puede ir más contra el sistema. Allá va, de todas formas, lo que he aprendido y creo conveniente contar y defender. Se llama Parto Lotus, o Lotus Birth. Ya te conté en su momento desde el artículo “¿Tengo que empujar cuando esté dando a luz?” que durante el parto no debías empujar cuando te lo dijeran sino cuando tú tuvieras ganas y que no tendrías dudas sobre esas ganas. Pues bien, no te preocupes si das a luz sola en una isla desierta, o en el coche camino al hospital, o en el medio de un campo… Read More