Firmeza versus rudeza

Los padres debemos ser firmes, tener claro qué está permitido y qué no para nuestros hijos. Y esto no es una distinción moral, no te preocupes. Es una distinción entre lo que es peligroso para tu hijo o los demás o lo que no. Para saber qué es peligroso haz una lista de aquellas acciones que tienen consecuencias que conllevan peligro físico: el fuego quema, los enchufes electrocutan, los coches en movimiento atropellan, si golpeo hago daño a otros, etc. En esos casos debes mostrarte firme: no se puede tocar el fuego, no se pueden meter los dedos en los enchufes, no se puede agredir a otros, etc. Tú tampoco lo haces, ¿no? Read More

Recompensas

Ya vimos que los “Castigos” no llevan a nada. Pues bien, pienso firmemente que las recompensas son tan dañinas como los castigos.

Recompensar es el acto de dar algo al niño como premio cuando hace algo que nos agrada. Cuando un padre recompensa a un hijo por algo que ha hecho muestra la misma falta de respeto que cuando lo castiga. Cuando lo hace no cree que su hijo pueda llegar a ser responsable de las consecuencias de sus actos si no es premiado por ello. Lo subestima. Además hay moraleja en el acto de recompensar, se envía un mensaje de “sólo perteneces a la familia cuando haces cosas bien” y “si haces esto tienes recompensa así que sólo hazlo cuando seas recompensado”. Los valores que inculcamos recompensando no son los correctos. Muchos padres además usan las recompensas para “comprar” a sus hijos y así suplir carencias de afecto, tiempo o dedicación. Read More